Desde que apareció mi libro, y en realidad mucho antes,
desde que lo empecé a escribir (bueno, no fue tanto antes tampoco), mi círculo
de familiares y amigos, la gran mayoría cuicos de diferentes tipos, me han
hecho sus comentarios y reacciones.
Así por ejemplo (en el libro, cada tipo de cuico tiene su ilustración, aquí pongo algunas. Las ilustraciones son de Alvaro López, http://www.mutante.tv )
Un cuico agrónomo, ya mayor, me dijo que el título de ese tipo
de cuico debería haber sido “cuico agricultor” porque “los que estudiaron
agronomía no son necesariamente como nosotthros (los verdaderos cuicos
agricultores)”. Otro cuico agrónomo, joven, me dice que ya no existen de esos
cuicos agrónomos tan “apatronados”, que ya están en retirada, que ahora son
mucho más “normales”. Pero yo lo veo y esa deferencia con los inquilinos sigue
intacta.
Los cacos, 100% hinchas, muy orgullosos y además muy chochos
de contarle a sus otros amigos caco que conocen a la autora de Cuicoterapia.
Ven que los contactos de los caco son más limitados, y dadas las
circunstancias, pasé a ser un “contacto deseable”. De hecho a una amiga caco,
una vecina (recuerden que son muy cercanos con sus vecinos) le dijo que no
podía ser que ella fuera amiga mía, si no teníamos nada que ver. Caco clasista
no más. Y lo digo aquí en público: caco vecina de mi gran amiga caco: sí, ¡¡¡somos
muy amigas!!! #inyourface
Los CME (clase media emergente, para los que no han leído el libro) están siguiendo atentamente cada entrevista y reportaje relacionado con el libro, probablemente tratando de aprender y conocer más la realidad cuica para poder imitarla de mejor manera. Creo que vamos a empezar a ver CME hablando de anteojos en vez de lentes en un corto plazo. Y probablemente ahí va a ser cuando los cuicos empiecen a hablar de lentes ja ja ja.
Los cuicos seduc, con su estilo siempre tan amable y
educado, me han felicitado con hartos signos de exclamación, usando términos como
“seca!!!!!!!” “te pasaste!!!!!!”. Muy amorosas, debo decirlo. Otros seduc han
sido un poco más reservados para sus comentarios, probablemente porque les “duele”
un poco mi burla. Uno me dijo “estoy “pensando” comprar tu libro”. Probablemente
hay un conflicto interno en él, entre poder reírse de su especie, o ver, con
estupor, cómo se revelan las intimidades seduc. A los cuicos pernos les pasa
parecido, se ríen mucho, pero mantienen algo de reserva también. Yo creo que
tienen sentimientos encontrados: por un lado están felices que me vaya bien con
mi libro, y lo encuentran divertido y todo, pero por otro lado también hay un
cierto resquemor de leer cosas de su intimidad y “trancas”.
Las cuicas clueless, adivinen: obvio que ni idea del blog,
ni del libro, ni de nada. En un ataque de autobombo, y rompiendo mi ley de no-hablar-de-cosas-extracolegiales-en-los-whatsapp-de-los-cursos-de-los-niños”,
mandé información para promover mi libro. Y, por supuesto, las clueless
saltaron con un “¿qué? ¿Cómo? ¿Escribiste un libro? ¿Y de qué se trata?”. Por
supuesto, las empoderadas ya estaban totalmente enteradas, vía redes sociales
probablemente, o gente de su oficina. Las besis, en el fondo no se interesaron
mucho. Tal vez si el libro hubiera tratado de anécdotas colegiales, les habría
interesado más. Las naif un poco como las clueless, sin cachar mucho, pero muy
tiernas, celebrando mi logro.
Las viejas cuicas en general han sido muy hinchas, para
ellas es lo máximo esto de ver descrito todo lo que ellas siempre han sabido y
aplicado. Al fin alguien que las entienda, no sólo por la descripción de ellas
mismas (eso no les gustó tanto), sino por este mundo cuico que ellas tanto
protegen y defienden. He recibido comentarios de la talla de “genia”. Jaajajaja.
El cuico consolidado, con un somero “buena”, y anormalmente
preocupado de las ventas. Al punto de preguntarme diariamente “¿cómo van las
ventas, has sabido algo?”. No saben que aunque venda toda la 1° edición y
aunque salgan varias más, no me “forraría”, que es lo que ellos se deben
imaginar. Más allá de eso, su interés es limitado.
El cuico progre. Uf. La
gran mayoría de los cuicos progre se han tomado este asunto “a bien”. Pero la
verdad es que casi ninguno se reconoce como progre. Yo creo que les da como “pudor”
reconocer que son tan onderos. Siempre es: “conozco a tantos así”. Pero nunca
se asumen como tales. El caso más curioso es de una cuica progre, que
definitivamente me quitó el saludo. No estoy exagerando. ¿La razón? Entre los
nombres de niños progres, estaba el de su hija y el de hijos de otras amigas de
ella (y ex mías, al parecer). La verdad es que ha sido el momento más incómodo
ese de saludar a esta persona y que se quede tiesa como momia, sin mirarme, sin
emitir sonido ni hacer movimiento. Nunca me había pasado, les juro. Pero bueno,
así es la vida, ¡¡no se le puede caer bien a todo el mundo!!
En general, todo el cuiquerío ha tenido una buena reacción
ante el blog y ante el libro. De hecho, muchos se declaran “fan” o “fans” jaja.
Yo pienso que a todos nos gusta sentirnos parte de algo, sentirnos “normales”,
al menos a nosotros los chilenos que somos por definición inseguros. Ya, obvio
que muchos van a saltar diciendo que él/ella no, que le da lo mismo y que se
siente súper seguro. OK, se los concedo, pero en el fondo del corazón igual es
rico sentirse identificado con algo, como que da una sensación de pertenencia.
Pensaba en Los 80, al final yo creo que una parte del éxito fue la producción,
el cuidado de los detalles, de que todos dijimos “oh, yo tenía ese mismo
cuadro/decoración, etc.”. No quiero ni tratar de ponerme a la altura de Los 80,
pero al final es lo cotidiano lo que nos hace “click”.
Y como autobombo final, les cuento que en poco más de 1
semana en librerías, Cuicoterapia está en el lugar 8 y 7 del ránking de La
Tercera y El Mercurio (respectivamente), de libros más vendidos de la semana. ¡¡Asique
a comprarlo antes que se agote!!













