
Para todos los que especulan y
consideran que la forma que me veo hace alguna diferencia en lo que escribo:
soy alta, bien alta. De esas altas que quedan siempre 5 cm más altas que el 99%
de los hombres chilenos. Estoy con sobrepeso, bastante sobrepeso. Claro que
ahora ya estoy bajando (espero!), pero igual soy regordeta. Mi cara es un
óvalo. Un gran y perfecto óvalo. Mis ojos son café. Café claro, pero café al fin. Chicos y
caídos, o sea tengo cara de pena aunque esté muerta de la risa, por más que me
encrespe las pestañas, me delinee los ojos, me eche rimmel o lo que sea. Cara
de pena y ojos chinos. No me salen ojeras. Me salen bolsas. Mega bolsas debajo
de los ojos y en los párpados cuando tengo sueño. O sea, siempre. Sufrí durante
toda mi adolescencia de acné severa. No había Roacnetán en esa época, asique
por más dermatólogos que fui, siempre estaban mis pimpollos asomados. Tengo 36 y
todavía tengo espinillas esporádicas. Tengo piernas largas, bien largas, es
casi lo único bueno que me va quedando. Un mega poto. MEGA poto. Es como tener
una persona adicional que camina a mis espaldas. Mi guata es enorme. Enorme en
serio. Del tipo de-cuántos-meses-de-embarazo-estás enorme. Mi pelo es de un
constante frizz-casi-ondulado-casi-liso que no hay forma que se vea ordenado.
Mi voz es gorda. GORDA. Es una voz de gorda. Como gangosa, como inflada, como
que tuviera grasa en la garganta. Voz gorda. Un día que me escuchen entenderán
lo que es una voz gorda. Hablo muy rápido. Muy, muy rápido. Sobre todo cuando
estoy acelerada. Y vivo acelerada.
Soy desordenada e inconstante. No logro
hacer un menú semanal en mi casa más de 3 semanas seguidas. Se me olvida y me
da lata. Mi cartera siempre tiene mil millones de boletas y papeles arrugados.
Mi auto tiene botellas vacías y otras tantas boletas, junto con restos de
galletas que dejan los niños, y quizás alguna zapatilla perdida.
Tengo buenas
amigas, de todo tipo. Amigas seduc, amigas progre (no tantas de esas, soy
demasiado perna), amigas consolidadas, besis, empoderadas, clueless y algunas
híbridas y otras caco. También algunas supremas que me dan datos valiosísimos. Tengo muy buena memoria y capacidad de asociación, asique "ubico" a mucha gente, que no tiene idea que yo existo. También observo y analizo mucho.
Me río harto, me encanta reírme. Creo que mi risa no es
tan macabra. Creo, no lo he comprobado científicamente porque no resisto escucharme
o verme en grabaciones/videos (caseros, obvio). Y como me río harto, de quién
más me río es de mi misma. De mis defectos, de mi torpeza (no hay día que no me
pegue en la cabeza o bote algo o rompa algo), de mi cara de óvalo o falta de
pera. De mi “cuadradez” o de mi excesivo “pudor” para escuchar/ver cosas de
sexo. De lo perna que soy. Antes sufría. A veces sufro un poco todavía. Pero
más que todo me río. Y postear esto es la mejor forma de reírme de mí. Y
también de ustedes. Sí. Todos ustedes que se amargan y se enojan y me insultan
y se ofenden. Yo no ofendo a nadie. Me río, me burlo, de todos y de nadie. De
mí y de mis hermanos y de mis hijos y de mi marido y de mis papás y de mis amigos.
Puedo tener muchas pifias, muchos defectos y muchas cosas malas. Soy exagerada
también (seguramente mi cara no es un perfecto óvalo. Puede tener algún lado
asimétrico). Pero amargada sí que no soy. Resentida tampoco. A veces me da
envidia le gente flaca, lo confieso, pero no por eso las voy a atacar ni
insultar (aunque piense que es una maldita yegua por ser tan regia ja ja ja).
No soy cuica suprema ni mucho menos, tengo cosas de cuica y tal vez otras no tanto. No sé si eso me hace más o menos digna de escribir el blog. Pero como dije desde un principio, este blog es MI punto de vista, si a alguien no le gusta, vaya y haga su propio blog. Yo me río y lo paso bien escribiéndolo. Ese es mi objetivo. Y por último, si hay tantos ofendidos, creo que le di en el clavo ¿¿o no??