
Los cuicos sub-25 no son
necesariamente menores de 25, pero en algún punto hay que hacer el corte. Son
los “pendejos cuicos”, esos que todavía están en la universidad, o recién
trabajando. Esos que no se han casado, que carretean y que son la envidia de
todos los que tenemos 10 (o más) años que ellos.
Obviamente en el cuiquerío sub-25
hay subtipos y estilos de los cuales escasamente tengo noción, pero sí he
observado comportamientos y conductas que me llaman la atención a nivel
general, sin entrar en detalles de las “tribus” que pueden convivir en ese
submundo de pendex.
El cuiquerío sub-25, ya sabemos,
es infinitamente más poderoso (en términos económicos) que el cuiquerío sub-25
de los años 90 (para qué decir de los anteriores). Si en los 90 los pendejos
cuicos tenían con cueva un Corsa o algún auto viejo compartido entre hermanos,
ahora mínimo tienen un Mazda 3 o un Gran Vitara, incluso un Volvo C30, que les
regalan nuevo, obvio, y que probablemente cambien al menos una vez en su
periodo universitario. Por supuesto con aire acondicionado, frenos ABS, cierre
centralizado, alzavidrios eléctrico, y todo tipo de artilugios que un cuico
sub-25 de los 90 ni siquiera podía soñar (ok, hablo a título personal).
El cuico sub-25 recibe mesada,
sí. Pero mucho cuico sub-25 dispone también de la tarjeta de crédito de su
papá, para “emergencias”. Emergencias que pueden ir desde “un chaleco demasiado
bonito que tenía que comprarme” hasta “remedios”, hasta copete. Por lo tanto el
cuico sub-25 no anda comprando esas promos de pisco Capel y Coca-Cola, que
horror. Obvio que toman piscola. Pero con pisco Mistral de 40°, mínimo. Nada de
andar haciendo asados de vidrio ni un “pre” (carrete antes del carrete) con
poca cosa. Obvio que tiene que haber buenos tragos, rica comida, por ejemplo sushi, por ejemplo un rico aperitivo con provoleta, nada de pizza por favor!!. El cuico sub-25 no
sabe de pellejerías (el cuico sub-25 de los 90 tampoco, pero convengamos que
los asados eran con abastero, y no lomo vetado como ahora).
Al cuico sub-25 le gusta comprar
por Internet. Ropa (en el caso de las mujeres), implementos deportivos o
musicales o lo que sea “que es mucho más barato en EEUU, se lo mandai a
cualquier persona que vaya y te lo trae” (porque para ellos es muy normal que
la gente vaya a EEUU). De hecho le encanta invertir en implementos: bicicletas
top, snowboard o wakeboard increíbles, la GoPro que descubrieron hace como 3
años, lo que sea que es obviamente mucho más barato en EEUU (en vez de 1000
dólares vale sólo 600, una ganga!).
En los 90, el cuico sub-25 iba de
vacaciones al sur o al norte, a “mochilear”. Podía ser incluso que se le
acabara la plata y tuviera que llamar al papá (vía teléfono público) para que
le mandara más vía Chileexpress (si igual era cuico, no es que tuviera que
ratonear tampoco). El gran viaje del cuico sub-25 en esa época era a Macchu
Picchu en vacaciones de invierno o verano. Con el tiempo se puso de moda ir a
Brasil, y sería. Saliendo de la universidad, sí se daban el lujo de ir un par
de meses a recorrer Europa, algo así como “el último viaje” antes de ponerse a
trabajar. En cambio ahora, el cuico sub-25 no concibe sus vacaciones sin
viajar (y por vacaciones incluyo las de verano Y de invierno, no son excluyentes). En grupos grandes, recorren distintos lugares de Sudamérica o Centroamérica según lo que
esté de moda ese verano. Un año es Ecuador y sus playas, otro año Colombia,
otro año Perú, después vuelta a Ecuador y así. Y allá se encuentran con otros
grupos de cuicos sub-25, y así se genera un gran carrete cuico en la mitad de
la selva o tal vez en alguna playa ecuatoriana. No satisfechos con esos lugares, pueden también
decidir ir al Sudeste Asiático, algo relajado, “cerquita”, total “es súper
barato allá”. Y allá se encuentran también grupetes de cuicos sub-25. Europa ya
es casi demasiado básico para ellos, algo así como un destino “base” para desde
ahí partir a otros destinos más exóticos como el ya mencionado sudeste
asiático, o ta vez el Medio Oriente, Sudáfrica o quién sabe dónde. El cielo es
el límite (casi literal).
Obviamente ahora el cuico sub-25
es híper conectado (bueno, todos los somos) y probablemente gracias a eso saben dónde partir cada vez. Pero igual se me hace sumamente llamativa esa
“mano invisible” del cuiquerío sub-25 que determina los lugares de moda para ir
de viaje, o para carretear el 18. No puedo entender cómo todo el cuiquerío
sub-25 sabe que un año las “fondas” van a estar en Curanipe, al otro en
Pichidangui, al otro en Pichilemu, al otro en Maitencillo. Cómo lo hacen, es un
misterio para mí. Antes el cuiquerío iba siempre a las fondas de Concon o a las de Santa Cruz. Año tras año. Pero ahora no. Cada año un nuevo destino. Pobre del perdido que parta al mismo lugar del año anterior. Cagó. Seguro no se encuentra con ningún otro cuico. Es lo mismo de los viajes del verano. Por qué un año van todos
a Ecuador, y al año siguiente todos a Colombia. De alguna manera, y como en
todo el cuiquerío, el cuico sub-25 se mueve en masa. Las cosas se ponen de moda
y allá parte todo el cuiquerío sub-25. Porque muy siglo XXI, muy liberales, muy
inclusivos estarán, pero al final igual siguen buscándose y siguiendo los
códigos tácitos del resto del cuiquerío sub-25.
Claro que el cuico sub-25 tiene
matices, modernidades respecto a las generaciones anteriores. Por ejemplo, el
cuico sub-25 es mucho más abierto para hablar de las cosas. No tiene ningún
problema en contar que se fuma sus cañitos, o que se metió (metió = acostó =
tiró, alguno de esos sinónimos) con tal o cual persona, tienen mucho menos
temas tabúes que hace unos años. Probablemente hacen lo mismo que sus
antecesores, sólo que lo cuentan más. Son menos discriminadores también ("algo" menos, seamos realistas). Se cuida mucho más que las generaciones anteriores,
porque sabe que es muy mal visto parecer tan cuico y tan conservador. Es
posible que tenga amigos no (tan) cuicos. Es posible. Pero igual se siguen
reconociendo entre ellos, eso es innegable. Tal vez no les importe tanto como
antes, tal vez tengan menos “reglas” que los cuicos anteriores, pero igual saben
perfectamente si alguien es cuico, un poco cuico, no tan cuico, un poco flaite
o francamente flaite. Aunque lo reconozcan sólo con unos pocos (o no tan pocos) copetes en el cuerpo.
El cuico sub-25 es carretero, muy
carretero. Bueno, todos lo hemos sido. Pero este cuico sub-25 es buenazo para
tener accidentes. En auto, en mochas, en lo que sea. Siempre hay uno o más de un cuico
(hombre o mujer) en la UTI de la Clínica Alemana o Las Condes, porque chocó,
porque le “sacaron la cresta”, porque nadie sabe bien lo que le pasó, pero está todo fracturado. Y a todas
horas se pueden ver hordas de cuicos sub-25 en la sala de espera visitando al
accidentado. Tal vez antes era igual, pero tengo la sensación que ahora hay
más, probablemente porque más tienen autos, porque tienen más plata disponible,
quien sabe por qué.
En general el cuico sub-25 tiene pocos
límites. Sale cuando quiere (los martes es un día muy habitual de salida por
ejemplo), viaja donde quiere, compra lo que quiere, estudia cuando quiere.
Parecieran ser unos pelmazos, y algunos efectivamente lo son. Pero es el mundo
que les tocó conocer, y después pasa el tiempo, se casan, tienen hijos, y ven
que ya no son tan libres. Y logran madurar. La mayoría de las veces. Y otros pocos
se convierten en pelmazos consolidados (ja ja).
P.D.: OK. Me van a llegar bombardeos de comentarios de cuicos sub-25 tildándome de amargada, vieja, y un cuanto hay de insultos. Ríanse de sí mismos no más, no es para amargarse!! No quiero ofender a nadie ok????
