Cuicoterapia

Cuicoterapia

viernes, 27 de junio de 2014

El cuico supremo








El cuico supremo es “the real” gente linda. Hombres, mujeres y niños supremos. Todos lindos. Todos de revista. De hecho son los que salen en la vida social de las revistas y diarios, tipo la ED, Vida Social de El Mercurio o la Tendencias de La Tercera.

Su cuiquería es mucho más profunda (o elevada) que la de cualquier cuico. Son el primer eslabón de la cadena de cuicos. Son tan cuicos que ni siquiera necesitan ser arrogantes. La cuiquería les sale por los poros. Irradian glamour. Destacan solos. Ni siquiera necesitan ponerles nombres rebuscados a los hijos, con un Diego, Martín, Tomás, Catalina,  o Trinidad basta. Como mucho Mateo. El resto lo hace su “supremismo”.

El cuico supremo puede encontrarse en diversos colegios, dependiendo un poco del subtipo que sea (supremo progre, supremo seduc, supremo agrónomo, etc.), pero sí hay una concentración mayor de cuico supremo en el San Benito, Villa María y Verbo (Divino, se entiende).

El cuico supremo no tiene parientes pobres, porque normalmente se casan entre ellos, o como mucho, con algún cuico no supremo. Pero siempre cuicos. No es raro que un cuico supremo tenga un antepasado presidente (de la época en que los presidentes eran realmente cuicos) tipo Manuel Montt o Aníbal Pinto o José Joaquín Prieto.

El cuico supremo es muy preocupado de los "más necesitados", seguramente tienen a su "nanita" de toda la vida, incluso puede que viva un hijo de la "nanita" en la casa con ellos. No lo hace tampoco en un afán de lucirse, todo lo contrario, a ellos les parece de lo más natural y lógico ser amable con todo el mundo, para qué andar poniendo "la pata encima". Ellos saben que eso es de "rotos" (aunque jamás digan esa palabra en público). Son "gente", en el más amplio sentido de la palabra, y con un sentido social bastante arraigado. El cuico supremo tiende a ser más RN o DC que UDI.

El cuico supremo es achoclonado, su familia suprema es enorme y obviamente hacen una “Pascua (a.k.a. Navidad) de los XX (inserte apellido de familia suprema en las XX)” en la casa de la matriarca o el patriarca (que obviamente tienen una casa preciosa, nada de departamento cayéndose a pedazos en Providencia como puede ser el caso de otros abuelos cuicos no supremos). Obviamente hacen un pesebre vivo, con el (bis)nieto más chico haciendo de Jesús (que obviamente es lindo como de revista, ya sabemos). Obviamente todas las niñitas vestidas de blanco, sobrias, nada de rococó, pero preciosas. Posiblemente si son cuicos supremos agrónomos, esa celebración se hace en la casa centenaria del fundo que obviamente está impecable. Sobrio, pero impecable.

En general, además de la Navidad, al cuico supremo le encantan las celebraciones familiares de esas grandes, esas que celebran los 50 años de casados de los abuelos, los 65 años del papá, los 30 años de la nueva casa del campo, lo que sea. Nada le gusta más al cuico supremo que estar con toda la familia, tíos, primos, abuelos, todos. El cuico supremo es seguramente el que “inventó” el concepto de los “viajes familiares”. Esos viajes de 30 ó 50 personas, inolvidables, de antología, que ahora es tan común en el cuiquerío. Porque el cuico supremo es así, a él se le ocurre algo y el resto del cuiquerío lo imita.

Son socios de clubes, pero de los tradicionales, como el Polo o el Club de Golf Los Leones, o las Rocas de Santo Domingo. Nada de Hacienda Santa Martina ni otros clubes “advenedizos”. Estos cuicos supremos llevan generaciones siendo socios de esos clubes, llevan generaciones veraneando en Zapallar o en Santo Domingo. Tal vez en lugares distintos: sé de cuicos supremos que han veraneado “toda su vida” en Guanaqueros, Caldera, Los Vilos, incluso en Hornitos (y todos sabemos quiénes son). O tal vez encuentren nuevos lugares para veranear, como Huentelauquén, el nuevo must del cuico supremo.

Son innovadores, sí, pero no en un afán “separatista-del-resto-de-los-cuicos” como los cuicos progre, sino porque les dan ganas. De alguna manera son más libres que el resto de los cuicos. Porque son tan cuicos, que no es tema para ellos. Su cuiquería no está cuestionada, por eso se pueden tomar libertades. Incluso se pueden dar el lujo de tener conductas “no cuicas” como “ser payasos”, cantar karaoke (como los caco, por ejemplo), hacer show en los matrimonios, porque su cuiquez nunca va a estar en juego. Si un cuico supremo dice alguna palabra “incorrecta” (para el cuiquerío), el resto del cuiquerío va a entender que lo dice en broma o definitivamente esa palabra la va a adoptar el resto del cuiquerío. Es muy probable que la palabra “cine” la haya empezado a decir el cuico supremo antes que el resto de los cuicos. 

El cuico supremo es híper ultra viajado, mucho más que el resto del cuiquerío, pero no hace alarde de sus viajes. Conoce obviamente lugares muy exóticos (si por exóticos piensan en el Sudeste Asiático, en serio no conocen a los cuicos supremos), han probado las comidas más raras, y tienen sus destinos regalones como Nueva York, que conocen como la palma de su mano, donde no van a ver un musical (porque ya los conocen todos), sino a la Ópera en el MET. Donde probablemente ni pisan cosas tan obvias como el Central Park, sino que se sienten más a gusto en el Meatpacking o su adorado SoHo.

El cuico supremo tiene buen gusto en el alma, por lo que sus casas son siempre preciosas (de revista), aunque te cuenten que pusieron algo por aquí y por allá, que eso lo compraron en el Homecenter y eso otro en una venta de garage o en algún bazar (la cuica suprema es la que inventó esto de los bazares, tan de moda últimamente). Al cuico supremo no le complica la decoración, le sale fácil. Igual que vestirse. Se ponga lo que se ponga, se va a ver bien. Seguramente fueron las cuicas supremas las que partieron comprándose zapatos (y ropa) en el Líder (práctica tan arraigada en el cuiquerío hoy en día). No tienen ningún problema en combinar esa ropa del Líder con algo traído del Gran Bazar de Estambul y mezclado con algo de alguna tienda de Facebook (otra tendencia que partió con las cuicas supremas). En el cuico supremo aplica el dicho “aunque la mona se vista de seda, mona queda”, pero al revés.

Todos los cuicos son buenos para los “datos”. Pero los cuicos supremos son el “origen de los datos”. Ellos son los que descubren los datos y los “chorrean” al resto del cuiquerío (porque no son egoístas). Ellos descubrieron al maestro que les hace los muebles a Urbanito, las mudanzas El Hombre, la señora que trabajó para las tortas de La Serena, pero ahora las hace ella sola (y más baratas) (Ya, si sé que quieren el dato. Tienen que conocer a un cuico supremo para que se los dé).

Todos los cuicos manejan redes de contacto. Pues bien, el cuico supremo es EL contacto que el resto del cuiquerío quiere tener. Tener de contacto a un cuico supremo abre muchas puertas. El cuico supremo puede conocer a personajes tan disímiles como don Francisco, un cura tipo Felipe Berríos (del que hablan como “Felipe”), alguien como Mauricio Larraín (al que tratan de Mauricio o tal vez Mauro) o a Don Rogelio, el verdulero de Luis Pasteur, ahí donde están Las Rosas Chicas. El cuico supremo no discrimina. Cualquier contacto que pueda ser potencialmente útil le sirve. El cuico supremo es como el director de orquesta de los cuicos, ellos son los que mueven los hilos del mundo cuico. Ellos pueden “levantar” un restorán (pensemos en el Margó, por ejemplo) o un café, pueden hacer conocido a un postre (pensemos en el Tres Leches de la Laura R, ya conocido hasta por los cacos), lo que sea.



El cuico supremo, en el fondo, va varios pasos más adelante que el resto del cuiquerío, no en términos “progre” (aunque puede existir la combinación supremo-progre), sino porque su cuiquería viene de varias generaciones antes que el resto, y eso los hace marcar la pauta dentro del cuiquerío. Son los “trendsetter” de los cuicos. La cabeza de la pirámide cuica.


P.D.: Si quiere comentar que en realidad esto es una estupidez y que no hay gente de “alcurnia” porque todos los que llegaron a Chile eran unos muertos de hambre y que estos post en nada contribuyen a hacer de Chile un país más equitativo y justo, y que por culpa de gente amargada como yo es que este país está como está y todas esas cosas…AHORRÉSELO. Vaya y haga su propio blog o libro o mande una carta al diario. Yo hago esto para reírnos de nosotros mismos. No para hacer análisis socio-históricos de nada ni menos atacar a nadie. Asique usted tampoco me ataque a mí. ¿Estamos? Estamos. 

miércoles, 11 de junio de 2014

Los caco (CA-si cui-CO)

(Quincho de casa en Chicureo, www.inimagina.cl)

Todos sabemos que a principios de los 90 surgieron los “nuevos ricos”, “new rich”, “clase media emergente” (en adelante CME). Gente que sin tener origen “cuico”, empezó a tener más plata, metió a sus hijos en mejores colegios, pero eran “rascas”, “picantes”, hasta “rotos con plata” podían decir algunos más duros. Fueron objeto de burlas, de sketchs humorísticos. Cometieron muchísimos “errores” a ojos de los cuicos.

Han pasado casi 25 años de ese entonces, y claro, los hijos de esas personas crecieron, estudiaron, y ya son adultos. Estos son los cacos. Segunda generación de “new rich” si quieren. O personas cuyos papás se dieron cuenta que había que “tocar las teclas correctas” para que sus hijos surgieran. Tocar las teclas correctas significó elegir un “buen” colegio, una “buena” comuna, un “buen” lugar de veraneo, y una serie de detalles. Gracias a esas “gestiones”, estos hijos se “refinaron”, se “pulieron”, entraron a buenas carreras, y lograron entender mucho más del mundo cuico. Entender y adoptar los “basics” (palabra en inglés, no es que me haya equivocado) de los cuicos. Se dieron cuenta que era mal visto andar con buzo en el mall el fin de semana. Se dieron cuenta que demasiada ostentación no era buena (ojo que dije “demasiada”, porque no la eliminaron completamente). Se dieron cuenta de algunas palabras que no se podía decir (ojo que dije “algunas”). Y también se dieron cuenta que ellos realmente no eran cuicos-cuicos, pero tampoco eran rascas.

Los caco efectivamente pueden pasar como cuicos. De hecho, para toda la población no-cuica, los caco son cuicos. Pero los caco no tienen historia de cuico. Esa es la diferencia. Se podrían llamar cuicos novatos.

Los caco le ponen nombres muy normales a sus hijos. Demasiado normales. Nombres que los cuicos usaban hace años (que todavía usan, pero menos). Nombres caco son Rodrigo, Catalina, Valentina, Sebastián. Nombres estándar, que no le molestan a nadie. 
Los caco también veranean en lugares estándar, que no llamen mucho la atención, pero que sea un rico lugar, que tengan entretenciones, buena playa, harto que hacer. Por ejemplo Pucón, por ejemplo Algarrobo (San Alfonso del Mar). A los caco les encantan las playas del Norte, La Serena, Puerto Velero, Las Tacas. Nada de Cachagua (mala la playa), nada de Santo Domingo (mucho viento).

A los caco les gusta viajar (a estas alturas, ¡a quién no!). A lugares estándar. No van al sudeste asiático ni a Guatemala ni a Panamá ni a Sudáfrica. Van al Caribe, a Buenos Aires, a Brasil. Tal vez a Europa. Tal vez a Nueva York. Pero les gusta más el Caribe con sus hoteles todo incluido. No rasquerías, obvio. Seguramente van a ir a un Iberostar o a un Riú, y seguramente ya no van a Cancún, pero sí a Playa del Carmen y Punta Cana.

A los caco les matan los autos “ricos”: Audi, BMW, Volvo. Los caco también son buenos para la tecnología, le encanta la tele grande, el último IPad, el último WII, el último gadget siempre lo van a tener los caco. Le gusta mucho la ropa de marca, pero de las tradicionales marcas, como Lacoste, Polo, Nautica. Tienen esa herencia de sus papás, esa cosa ostentosa. Como dije antes, algo les queda.

Los caco en general  son mucho más liberales que el promedio de los cuicos. No es tan raro que un caco se vaya a vivir con su pololo/a antes de casarse. O tal vez se casen por el civil y se van a vivir juntos en ese minuto, antes del matrimonio religioso. De hecho, es probable que se casen por la Iglesia más bien por el “concepto” (novia vestida de blanco, fiesta, etc.) que por la parte religiosa en sí. Porque los caco no son muy religiosos. Los caco no distinguen entre los colegios Legionarios, los de Schönstatt, o los del Opus. Probablemente ni siquiera saben que los colegios Opus son llamados colegios Seduc. A los caco le gusta el colegio “brit”, el colegio ABS (Association of British Schools). Porque para el caco, saber inglés es fundamental. Basan su decisión del colegio para sus hijos principalmente en el inglés, pero también en resultados objetivos: PSU, SIMCE, deporte. Por supuesto la infraestructura es primordial. Al caco no le interesa particularmente el ambiente, porque asumen que en esos colegios el ambiente es bueno. Los cuicos son mucho más fijados en el ambiente y ponen mucho más restricciones en ese sentido. Prefieren un colegio con mejor ambiente, aunque no tenga mucho inglés ni mucho deporte (ver post de los colegios).

Los caco son infinitamente más gozadores que los cuicos y tremendamente sociables. Aman la vida en comunidad, juntarse con los vecinos del condominio, del edificio, de la plaza, con los papás del colegio. Para eso necesitan grandes espacios, por eso hay mucho caco en Huechuraba, Chicureo, Colina y Peñalolén (donde los terrenos son más grandes). Les encanta invitar amigos a su casa y hacer asados. Tienen obviamente un quincho híper equipado con parrilla automática, sector para el cordero al palo, sistema “surround” con parlantes en el techo, paneles para calefaccionar el quincho – se hacen asados invierno y verano, obvio – y todo el equipamiento necesario (que les encanta mostrar a sus amigos, cacos o cuicos). Idealmente el asado tiene que incluir karaoke. Nada mejor que el karaoke para los caco. Tienen 20.000 canciones, varios micrófonos, telón, proyector, y un cuanto hay de tecnología karaoke. Los cumpleaños de los caco también son muy entretenidos. Es muy común que un cumpleaños de un caco termine con “bailongo”. A sus hijos les hacen cumpleaños bien producidos, con todo tipo de entretenciones. Para un cuico, ir a la casa de un caco es un momento de liberación, donde puede bailar, cantar, “hacer el loco” sin miedo al que dirán. En el peor de los casos, si alguien lo llegara a cuestionar, puede argumentar que estos amigos son “así”, pero que son tan buena onda.

Los caco no son de dato (los datos son un “must” para los cuicos). Nada de maestro que hace los muebles, ni las tortas de La Serena. Torta de merenge-crema ya no, eso ya lo aprendieron. Compran torta de milhojas o incluso de panqueque, pero de Las Palmas, nunca las de Violeta. Tampoco conocen las sillas Valdés (ni el maestro que hace las mismas sillas Valdés, pero mucho más baratas) ni el Taller Maíz (de lámparas, para los que no saben. Es un dato, obvio).


Las casas de los cacos son “piolas”, con buen gusto, pero sus muebles en general son de grandes tiendas, jamás de algún maestro o del Parque de los Reyes. Tampoco van a invertir en cuadros caros. Tal vez tengan un grabado de un pintor famoso (o pintora famosa, no se me vayan a sentir los igualdad-de-género-lovers), pero jamás de alguno emergente. Porque los caco no innovan, no se arriesgan. Jamás un caco recién casado pondría por ejemplo una lámpara de lágrimas (un “must” entre los recién casados cuicos, hace varios años ya). Van en general un par de pasos más atrás que los cuicos. Tienen que irse a la segura.  Porque al caco igual le da terror ser tildado como siútico, o peor, como rasca. Están recién entrando en la fauna cuica, son los pajaritos nuevos, todavía están en observación. En general aprueban, y los cuicos los aceptan y los incorporan, pero todavía les falta aprender, les faltan detallitos. Probablemente sus hijos, o sus nietos (¡o sus bisnietos!) logren finalmente ser cuicos-cuicos. Van bien encaminados, eso no se puede negar. Y es posible que los cuicos sean cada vez más "tolerantes" y terminen mimetizándose mucho más rápido, aunque sigan diciendo "hermoso".

lunes, 2 de junio de 2014

Mamás Cuicas (parte III): La Cuica Clueless



La cuica clueless (término en inglés para “despistada”) es la que, en lo que a asuntos colegiales se refiere, está “en la luna”. No importa que sea una ejecutiva exitosa o que no trabaje, para ella el tema del colegio la confunde, y le encanta hacerlo notar: “es que soy tan volá, nunca cacho nada”.

La cuica clueless es la que no sabe en qué letra (de curso) está su hijo, por lo tanto para el día de la madre va sala por sala buscándolo; “ay, siempre me pasan estas cosas”, se justifica - sonrisa en la cara - cuando entra a cada sala, recibiendo miradas de odio tanto de las besis como de las empoderadas. Las besis, porque no entienden cómo alguien puede no estar pendiente de cada cosa que pasa en el colegio, y las empoderadas, porque no entienden cómo si ellas, con todo lo que tienen que hacer, saben perfectamente las cosas más básicas, haya algunas que no logran coordinarse.

La cuica clueless nunca se aprende los nombres de otras mamás (y también lo hace saber); “ay soy tan mala para los nombres, nunca me los logro aprender”, y mucho menos de los amigos de sus hijos o de la miss (así se le dice a la profesora en el 99% de la población cuica). Es muy probable que diga que se le confunden entre los del año pasado o entre los de los otros hijos. Lo más importante de la cuica clueless es que todos tienen que saber que ella es despistada, “volada” (es su palabra favorita), lo cual siempre dice en tono como si fuera una virtud más que un defecto.

La cuica clueless manda a su hijo con buzo el día que avisaron (por todos los medios) que tienen que ir con uniforme completo o la que nunca manda el cuadradito de lana o cualquier campaña social que haya. O tal vez mande arroz al curso que hay que mandar tallarines. O capaz se le olvide firmar la comunicación para que vayan al paseo a Kidzania, y llamen del colegio para preguntarle si autoriza a su hijo (que probablemente está llorando), y ella con toda calma diga que sí, que obviamente (además usa un tono muy amistoso que genera la simpatía del (en principio enojado) coordinador que la llamó), salvando a su hijo al último minuto.

La cuica clueless pareciera que no mira los whatsapp del curso, pero la verdad es que sí los mira, pero no retiene (o no quiere retener). Si alguien manda un whatsapp diciendo “mañana hay misa de curso con los niños a las 8:10”, la cuica clueless va a responder (un par de horas después), “¿a qué hora es la misa?” o capaz pregunte si es en la mañana o en la noche.

La cuica clueless es la pesadilla de las besis (y de las delegadas). No importa cuántas veces le expliquen y le recuerden las cosas, la cuica clueless SIEMPRE va a salir con alguna duda básica o va a entender al revés.

No es que la cuica clueless no se preocupe por sus hijos, es simplemente que es “volada”. A la cuica clueless no se le olvidan los turnos o llevar a sus hijos al doctor. Lo que no logra retener son nombres, cursos, fechas, horas, lugares, direcciones. Por alguna razón siempre anda perdida con esas cosas. Logra llegar finalmente, pero después de haber preguntado repetidas veces. Obviamente no va a saber dónde es el cumpleaños de algún niñito, porque no sabe dónde dejó la invitación. Probablemente ni siquiera sepa de quién es, y cuando llegue al cumpleaños, no va a saber jamás quién es la dueña de casa, porque ella es tan “volada” que nunca se acuerda tampoco de las caras. Y le va a comentar a otras mamás, “es que nunca cacho nada, que atroz”, pero con un tono de preocupación del mismo nivel que si estuviera contando que se murió una hormiga en India.

La cuica clueless como que se impacta de que haya otras mamás que sepan las cosas. Generalmente la cuica clueless se “hace” de una informante/ayudante/salvadora, que es probablemente alguna besi u otra mamá de buena voluntad, a la que siempre va a llamar para preguntarle de quién es algún cumpleaños, dónde queda una casa, cuándo es la comida de curso, o cualquier otra duda. La informante/ayudante salvadora tirita cada vez que ve en su celular el nombre de la clueless, porque ya se imagina que le va a preguntar algo que ya se ha dicho hasta el cansancio. Pero le sigue contestando, porque la cuica clueless – muy clueless será, pero no tiene un pelo de tonta – sabe “sobarle el lomo” (perdón el término vulgar) a su salvadora y cada vez que le pide algún tipo de ayuda, termina la conversación con un “TE AMO, eres seca” (entiéndase este “te amo” en un tono cuico-nada-que-ver-con-los-te-amo-mami-que-se-pueden-escuchar-en-otros-segmentos-de-la-población), o “TE PASASTE, eres mi IDOLA”, con lo que la pobre ayudante queda con su ego un poco más alto y una sensación de estar un paso más cerca del cielo por ayudar a esta pobre ave (aunque esa sensación le dure un segundo, antes que la cuica clueless vuelva a mandar un whatsapp preguntando qué día de la semana van con buzo (aunque sea octubre y lleven 8 meses yendo con buzo todas las semanas el mismo día)).

En el fondo la cuica clueless sabe que siempre va a haber alguien que sepa las cosas, por lo tanto no le parece necesario aprénderselas, memorizarlas, ocupar tiempo y espacio en su cabeza para cosas que de todas maneras va a lograr saber. Y si algún día llega tarde a algo o tiene que pasar por un par de salas antes de llegar a la de sus hijos, qué importa si igual lo logró. La cuica clueless en el fondo no se estresa y además confía ciegamente en otras mamás que siempre la van a socorrer.


Y probablemente las cuicas no-clueless deben estar gozando leyendo este post, y mandándoselo a las cuicas clueless, que OBVIAMENTE no van a saber abrir el link y van a llamar a la misma que se lo mandó para que le explique cómo abrirlo, “es que yo soy tan mala para estas cosas tecnológicas”, le va a decir. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Mamás Cuicas (parte II): La Cuica Besi

Nota: El término “besi” lo saqué de esta columna de Josefina Licitra (fui autorizada por ella a usarlo): http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id={57e73435-6c1c-4f8f-a0e4-0c1ba5345021} )

PD: si les dio lata leer el artículo, "besi" es una derivación melosa de "beso". Josefina Licitra es argentina y les puso así a las mamás que se describen acá, porque son tan dulzonas que en vez de despedirse con "chau besos", ponen "chau, besis".

La cuica besi es lo contrario de la cuica empoderada en muchos aspectos. La cuica besi sí es culposa, sí necesita estar todo el día pendiente de los niños y de su casa.

La cuica besi usa mucho facebook, donde publica fotos de sus niños, de los logros de éstos, o de los paseos familiares que hacen, porque a la cuica besi le mata su familia, es lo que más le importa (sí, a todas nos importa más que nada, pero para ellas es más todavía!).

A la cuica besi le encanta ir al colegio de sus niños. Se la ve en el colegio a las horas más curiosas, siempre tiene algo que conversar con la miss o con la coordinadora o el director. Sabe el nombre de todo el mundo en el colegio, del portero, la auxiliar, la secretaria, la señora del kiosko o la de la biblioteca. A pesar de eso, la cuica besi se queja mucho del colegio, de que la miss es muy estricta, de la cantidad de tareas que mandan, de que cómo los hacen estudiar tanto tan chicos. El colegio es su lugar y su tema de conversación favorito.

La cuica besi va todos los días a buscar a los niños. Por supuesto llega (al menos) media hora antes, “hace puerta” (como también dijo Josefina Licitra en su artículo) y conversa con otras cuicas besi que llegan tan temprano como ella.  

La cuica besi compra “flash cards” (unos tarjetones de palabras en inglés) para ayudar a estudiar a los niños, tiene todos los libros de Kumon para que aprendan a leer, sumar o lo que se necesite. La cuica besi tiene un sector especial en su casa dedicado al estudio, probablemente con un mural donde esté el horario de cada hijo, las circulares, tal vez hasta un cuadro de reforzamiento para cuando sus hijos logran ciertas cosas. Evidentemente se sienta todos los días a estudiar con sus hijos (hasta los 10 años al menos!), tengan o no tengan prueba o tarea. Es tanto su involucramiento con el colegio, que cuando uno de sus hijos tiene prueba o tarea, ella dice “tenemos prueba de historia” (como que ella también la tuviera). Revisa con detalle las pruebas de los hijos. Si llega a encontrar un error, seguro le va a mandar una comunicación a la miss para reclamarle…o probablemente vaya al día siguiente a hablar con ella.

La cuica besi ama los whatsapp de los cursos, porque ahí puede preguntar todo lo que necesite. Si al hijo se le quedó la agenda (cosa que puede generar gran angustia en una cuica besi), rápidamente pregunta por whatsapp si hay algo para el día siguiente (algo nuevo que no haya salido el día antes). Si no entiende una tarea, rápidamente pide aclaración por whatsapp, no vaya a ser que la hubiera entendido mal (lo que sería gravísimo!). Si alguien manda alguna cadena o la cosa más insólita, la cuica besi le va a dar las gracias (de hecho es muy probable que sea ella misma la que mande ese tipo de cosas a los whatsapp de los cursos, generando la tirria de la cuica empoderada).

La cuica besi es muy buena para el voluntariado, ella se ofrece para recolectar ropa en las catástrofes, va a misiones familiares, seguramente es delegada de más de un curso. La kermesse del colegio es el gran momento de la cuica besi, probablemente la cuica besi va a hacer turno en todos los stands de sus hijos (y seguramente reemplace a una cuica empoderada que no haya logrado ir a último minuto).

A la cuica besi le cuesta mucho más que a la cuica empoderada llevar a su marido a reuniones, charlas o comidas del colegio, porque el marido tenía que viajar, o tenía fútbol o tal vez estaba “enfermo” (quien sabe de qué).

La cuica besi va harto al mall y al supermercado, no hace compras del mes, sino que va 1 vez a la semana o más. El Portal o al Shopping (de La Dehesa) son un “must” de la cuica besi, especialmente los días de semana en la mañana: hay cuicas besis en el supermercado, cuicas besi vitrineando, cuicas besi tomando cafecito en el Mokka o el Emporio (La Rosa) o el Starbucks (con otras cuicas besi, obvio).

La cuica besi goza organizando eventos familiares, ya sea cumpleaños, bautizos, primeras comuniones o lo que sea. Seguramente va a hacer ella misma unas tarjetas de invitación geniales, o va a comprar una torta preciosa con monos, o va a estar días preparando la decoración. Porque la cuica besi es esmerada y es en general muy buena para las manualidades. Por eso siempre los trabajos de los hijos de las cuicas besis son los más lindos, los más perfectos, los más envidiables.


La cuica besi y la cuica empoderada se admiran (y envidian) mutuamente: a la cuica besi le encantaría tener una vida un poco más glamorosa como la de la cuica empoderada, y a la cuica empoderada le encantaría tener más tiempo para poder por último ir al supermercado en más de 24 minutos (que es el tiempo que le queda entre todo lo que tiene que hacer). Eso es lo que admiran secretamente, pero en la práctica, es muy clásico escuchar a una cuica empoderada diciéndole a una besi (que cuenta orgullosamente de sus flash cards) “ah no, yo encuentro que son demasiado chicos para estudiar tanto, yo los dejo que jueguen no más si están cansados”. O la cuica besi le va a decir a la empoderada “pero cómo, ¿no sabías que hoy día era el día del amigo y había que mandar disfrazados a los niños?”. La cuica besi y la cuica empoderada tienen como una "pugna tácita", porque cada una quiere demostrarle a la otra que SU sistema de vida es mejor, y entre las de su especie puede ser que se burlen o pelen a las del otro "bando". Al final igual se toleran, porque finalmente igual son todas cuicas, y para una cuica besi es mejor una cuica empoderada que una no-cuica de cualquier tipo. Lo mismo para la cuica empoderada!


Mamás Cuicas (parte I): La Cuica Empoderada


La cuica empoderada es, en muchos casos, la contraparte del cuico consolidado. No siempre, ojo, pero hay una cierta correlación positiva entre estos 2 perfiles.

La cuica empoderada es la que manda, la que tiene el control de su vida, la cuica con actitud, la cuica segura. La cuica empoderada probablemente trabaje medio día, o al menos negoció algún beneficio en su empresa. Porque la cuica empoderada negocia. Con su jefe, con su marido, y sobre todo con su nana. La cuica empoderada es seca para negociar con la nana, de alguna manera consigue que la nana trabaje los sábados (cosa que el resto de la gente tiene muchos problemas para conseguir), consigue que la nana le dure infinito y consigue que la nana le obedezca con buena cara (cosa que también el resto de la gente tiene muchos problemas para conseguir).

La cuica empoderada es tecnológica, usa su Smartphone para todo: como agenda, para revisar las redes sociales, para whatsappear, para mandar mails, jugar Preguntados o Candy Crush, etc. Toda su vida la controla a través del teléfono. Aprovecha los trayectos en auto para llamar a sus amigas, o para pedir hora a la peluquería, o llamar al gásfiter. Como le gusta maximizar su tiempo, internet es un gran aliado para la cuica empoderada: le gusta vitrinear (y comprar) por internet. Amazon es su página favorita, y ahí pide cosas que manda al hotel donde se va a quedar su marido, alguna amiga o cualquier persona que viaje (porque la cuica empoderada no tiene problemas para pedir favores). Incluso las compras del supermercado las hace por internet. Le agota tener que ir 2 horas al supermercado, qué pérdida de tiempo más grande!

Tiene muy organizada su casa, en los refrigeradores de las cuicas empoderadas seguramente va a haber un menú (de la semana o del mes), instrucciones para la nana, horarios de los niños, teléfonos de emergencia, medidas y horarios de remedios….todo lo que pueda ser necesario en la casa, va a estar debidamente anotado (capaz hasta en una planilla Excel).

La cuica empoderada hace turnos en el colegio, porque como la cuica empoderada es práctica, y considera demasiado esclavizante ir todos los días a buscar niños al colegio. Prefiere mandarse la lata de repartir niños por toda la comuna, pero una vez a la semana.

A la cuica empoderada no le gustan los whatsapp de cursos, de hecho ni los lee porque qué agote leer tanto whatsapp. Si hay que confirmar algo, lo hace, pero no va a andar perdiendo tiempo leyendo cada whatsapp que llega preguntando por la tarea o por el trabajo.

La cuica empoderada no tiene interés de estresar a sus niños con las tareas y estudios. Hace tareas y estudia con ellos, pero jamás los va a sentar todas las tardes a repasar o comprarle libros especiales. Si al niñito/a le cuesta estudiar, se va a sentar más rato con él, aunque seguramente va a pedir ayuda externa, no por flojera, sino porque insisto, la cuica empoderada es práctica, y si hay algún problema, ella va a buscar la solución, no se va a desgastar amargándose ni sufriendo demás.

La cuica empoderada participa de las reuniones y eventos del colegio – porque quiere estar bien informada – y siempre va a estar con el marido. Es posible que mande sólo al marido si ella tiene una comida o está de viaje (y él va a ir). La premisa de la cuica empoderada es que el hijo/a es de los 2 por igual, asique no tiene porqué ir ella sola a las cosas del colegio.

Los hijos de la cuica empoderada se acuestan solos, temprano, y jamás se pasan a la cama de sus papás en la noche. Si llegan a pasarse, la cuica empoderada los manda fletados de vuelta (o capaz el marido se levante a devolverlos). Nada de mal criarlos. Obviamente la cuica empoderada va a usar el “Duérmete Niño” si la guagua no logra dormirse, y en su fuero interno le cuesta entender que haya gente que sufra a la hora de acostar a los niños, siendo que es tan fácil tenerlos ordenados!

La cuica empoderada tiene una relación bien de igual a igual con el marido, aunque él sea el que pone la mayor cantidad de “lucas”, ella le deja bien en claro que ella trabaja medio día porque para eso se hace cargo de los niños, nana, supermercado, doctores, etc. Toman las decisiones en conjunto, del lugar para vivir, del colegio, del veraneo, etc.

Es muy probable que la cuica empoderada mande al marido a “entretener” a los niños los sábados o domingos en la mañana, mientras ella duerme o va a la peluquería o simplemente descansa. La cuica empoderada tiene muy claro que necesita tiempo para ella, para hacerse las manos, para teñirse el pelo, para juntarse con las amigas. La cuica empoderada no es culposa, ella tiene claro que tiene que tener tiempo para sí misma para poder estar bien con su marido, con sus hijos, etc. No por salir un rato sin los niños los va a dejar traumados!

La cuica empoderada se cultiva: hace ejercicio, come sano, se cuida el pelo, se compra cremas “ricas” (que es un eufemismo de “caras”), “invierte” en si misma,  como a ella le gusta decir. Sus manos están siempre bien hechas, su ropa es de muy buen gusto, y siempre sabe lo que está de moda y lo combina muy bien. Le encanta ir a bazares, donde encuentra ropas entretenidas y originales.

A la cuica empoderada también le gusta la decoración y su casa seguramente va a estar siempre muy bien “puesta”. Saca ideas de pinterest, va a la MasDeco Market, al Bazar Ed, a la Casa Mater. A la cuica empoderada le encanta tener buenos datos de mueblistas, cortineros, etc., encontrar cosas “choras”, y por supuesto contarle a sus amigas que le costó “botado de barato”. Porque como buenas cuicas, jamás van a decir que algo les costó carísimo (aunque haya sido), porque eso es de mal gusto.

A la cuica empoderada le gusta viajar, con su marido obviamente, pero también a veces va con su mamá, con sus hermanas o con amigas. Insisto, la cuica empoderada tiene claro lo que quiere y lo que merece, no anda culpándose ni preocupándose de tonteras como el hecho que el marido tendrá que hacerse cargo de los niños mientras ella no está. “Bueno yo también me saco la cresta trabajando, asique que le toque a él alguna vez”, puede decir la cuica empoderada si alguien le cuestiona su “libertad”.

La cuica empoderada es muy buena anfitriona, aunque normalmente es el marido el que más atiende a los invitados. “Gordo, tráete otro vino”, dice ella, pero de todas maneras se preocupa de tener todo impecable. Pero como es práctica, las lasañas de La Punta o de Fortunata o las cosas de Tiento son lo mejor que le puede haber pasado en la vida. Nada de andar cocinando ni preocupándose, todos quedan felices de lo rico que está todo, y nada de complicaciones.


La cuica empoderada no tiene miedo. Si a ella algo le parece mal, lo va a decir. La cuica empoderada tiene opinión, y si algún tema le da lata lo va a decir “ay no en ese tema no me meto, me carga la política”. Jamás va a decir que no sabe de algo, es mejor parecer molesta con el tema antes de confesar ignorancia. La cuica empoderada sabe perfectamente sus fortalezas y debilidades, pero no tiene interés en que el resto conozca sus debilidades. La cuica empoderada se sabe vender, y no se deja intimidar por nada, ni por nadie (salvo tal vez por la cuica besi y sus cumpleaños perfectos!).

viernes, 16 de mayo de 2014

POST EXTRA: Postulación a colegios en el cuiquerío



Quise hacer este post hoy, considerando que hoy día se entregaron los resultados de postulación de muchos de los colegios cuicos, lo que genera un estrés similar (o peor) que el de la entrega de resultados de PAA (viejitos), PSU, examen de grado…y quizás test de Elisa en algunos casos!

Como sea, este tema de los colegios es tremendo no sólo en el cuiquerío, es verdad. Muchas postulaciones, pocos cupos, pocos colegios muy demandados, niños que se quedan sin colegio, la búsqueda frenética de un colegio donde ponerlo aunque sea el último que uno había pensado al momento de postular, en fin.

Pero lo interesante del cuiquerío son los criterios de selección de colegios. En el resto de la gente (no cuicos y casi cuicos), factores como resultados PSU, infraestructura, nivel de inglés, resultados SIMCE, son primordiales a la hora de decidir a qué colegios postular. Pues bien. El cuiquerío no. Básicamente porque todos los colegios a los que el cuiquerío puede postular son privados y buenos. Entonces el factor “ránking”, pierde peso. Al cuiquerío le importa básicamente una sola cosa: la imagen que tiene ese colegio respecto al ambiente que hay ahí. Nadie lo dice abiertamente, lógico. Todos se autoconvencen de razones “lógicas” para postular: que es católico (o que es laico, dependiendo del tipo de cuico), que es mixto o co-educacional, que el deporte es bueno, etc. Cualquier cosa, pero en la práctica nada de eso vale. Sólo sirve el ambiente y los rumores que se esparcen en relación a tal o cual colegio.

Entonces, en base a estos antecedentes (imagen del ambiente), el cuiquerío se obsesiona con algún colegio, y no puede ni siquiera pensar en otros. Postula a un par más para asegurarse, pero sus esfuerzos están puestos en la primera opción, que obviamente es la más demandada y con menos cupos. Algunos pocos, muy pocos, lo logran, lo que les da un nuevo status dentro del cuiquerío. El resto, o queda en una de sus otras opciones, o en el caso extremo, no quedan en ninguno.

Es en este caso dramático de “quedarse sin colegio” cuando a uno se le olvidan todas las ideas preconcebidas, todos los prejuicios y todos los rumores, y amplía su mente. Y empiezan los “datos” de colegios que todavía tienen cupos (adivinen cuáles, los mismos a los que el cuiquerío no quiso postular por imagen), y ahí va uno muy humildemente a presentar papeles y postular (rogar). La gran mayoría de las veces uno queda en ese último colegio, al que uno ni siquiera se le había pasado por la cabeza postular. Y después cuando ya uno tiene colegio, y se siente infinitamente aliviado….y entra al colegio, se da cuenta que no era tan terrible, que no se acababa la vida por no haber quedado en ESE colegio que tanto quería, que este colegio tiene gente bien “normal” y lo más importante (ahí uno se da cuenta) es que el hijo o hija lo pasa bien en el colegio, aprende y finalmente igual le va a ir bien en la vida y va a ser una persona feliz.

Y bueno, obviamente después a uno se le “olvidan” (convenientemente) todas las cosas malas que dijo antes de ese colegio, y lo defiende a brazo partido frente al resto del cuiquerío, sobre todo ese cuiquerío que sí quedó en los colegios “deseables” y que de alguna manera se sienten “superiores” a los “pobres” que no quedaron.

Y por más que uno le diga a los que van a postular al siguiente año, que a uno no se le va la vida si no queda en un cierto colegio, que hay otros colegios donde los hijos van a estar felices iguales (y con gente “normal”), igual parte todo el cuiquerío al año siguiente a sentarse en el gimnasio del Monte Tabor, junto con 400 personas “conocidas”, a rellenar el cuestionario (que practicaron antes, porque se lo consiguieron), parten al Manquehue a escuchar la charla soporífera del Rector, averiguan los nombres de los párrocos de su barrio, meten a sus hijos a clases particulares para que aprendan a hacer la figura humana que tanto importa en el Newland…porque todos creen que “esos” que no quedaron deben haber tenido un problema como matrimonio, o que el niñito o niñita era inmaduro, y obviamente eso no les va a pasar a ellos que son una familia tan fantástica y su hijo o hija tan normal. Pero a todos nos puede pasar (me incluyo). A todos.

Asique dedico este post a todos quienes no quedamos en los colegios que postulamos (yo lo viví hace varios años eso sí), que tuvimos que sufrir la angustia de buscar un colegio a último minuto, y que finalmente nos sentimos aliviados porque hubo un colegio que sí nos valoró como familia, sí valoró a nuestro hijo o hija, y que sí nos dimos cuenta que de verdad hay más colegios buenos de los que uno cree, y que el colegio no es lo único que importa en la vida.

jueves, 15 de mayo de 2014

El cuico consolidado



El cuico consolidado es el cuico “adulto joven”. El cuico con “lucas”. De hecho el cuico consolidado no habla de plata, habla de “lucas” (y habla mucho de lucas), de “palos” (millones de pesos). Se regocija hablando de “palos verdes” (millones de dólares). Su máxima admiración (y envidia) es la gente “forrada” (con muchas lucas) o de alguien que se “forró” haciendo algún negocio. Al cuico consolidado le mata hablar de negocios, de inversiones, revisa el dólar al menos 2 veces al día y es seco para hacer “pasadas” (comprar acciones de un día para otro por ejemplo, por algún dato de algún amigo) y así “forrarse” más rápido. Seguro hizo algún postgrado, ojalá MBA, ojalá fuera de Chile, y ojalá en alguna universidad prestigiosa como Kellog o Stanford (y seguro van a la oficina con el bolso del postgrado).

El cuico consolidado tiene nostalgia de sus años juveniles y le gusta hacer saludo “de gancho” junto con una palmadita en el hombro. Para saludar, dicen “cómo va, ¿todo bien?”. Les matan esas chaquetas “softshell”, muchas veces corporativas. Es muy típico ver a cuicos consolidados dejando a sus hijos en las mañanas en los colegios cuicos (obvio) con sus chaquetitas softshell, pantalones dockers, camisa rayada o con cuadritos chicos sutiles y saludando con gancho. Algunos incluso se quedan conversando un rato…de negocios y de inversiones obvio.

El cuico consolidado tiende a ser “un poquito” arrogante, porque la vida le sonríe, y no puede evitar notarlo y hacérselo a notar a los amigos. Así, en las comidas de cuicos consolidados las conversaciones son básicamente del “quien la tiene más larga” (me perdonan la expresión tan vulgar). Hablan de sus autos, de sus inversiones, de sus negocios. El cuico consolidado “weonea” harto, en un tono de “soy macho-exitoso-rudo”. “Ese weón está forrado weón, la cagó el auto exquisito que tiene weón”.

Hay mucho cuico consolidado trabajando en finanzas, de ahí su gusto por hablar de las inversiones (y de ahí que muchos estén “forrados”, o al menos en vías de). Larraín Vial, Moneda Asset, IM Trust, son hervideros de cuico consolidado.  También hay una gran concentración de cuico consolidado en bancos tipo BICE o Security, o definitivamente fondos de inversiones “boutique” o emprendimientos personales. 
En realidad al cuico consolidado se le puede encontrar en diferentes áreas y empresas, pero siempre tienen un buen cargo y lo más importante, tienen (o eso cuentan a sus amigos al menos, cada vez que pueden) una relación muy cercana con el dueño de la empresa, al que tratan por su nombre de pila: “Es que a Roberto (Angelini) no le gusta invertir en Asia”, “Horst no soporta que lo interrumpan”.  

Como el cuico consolidado se “saca la cresta trabajando” (típica frase de cuico consolidado), quiere disfrutar de las lucas que gana, asique no escatima en gastos a la hora de pasarlo bien. Por ejemplo son buenos para salir a comer. Es típico ver a cuicos consolidados en restoranes como el Margó, El Barrio, Naoki, La Mar, etc. Con su señora, otros matrimonios amigos, gente de la pega (sólo cuicos, por favor!), etc. Si hacen comidas o asados en casas, seguro va a haber entrañas y carne comprada en CampoOsorno o El Abasto. Obviamente toma vinos buenos (Marqués para arriba), los cuales olfatea y saborea para luego dictar cátedra de la cepa, del valle de donde viene el vino, los taninos y el bouquet. Lo peor que le puede pasar es que el vino esté “acorchado” (si no sabe lo que significa eso, por favor pregúntele a un cuico consolidado, porque nunca he entendido bien el concepto).

Al cuico consolidado también le gusta viajar. Mucho cuico consolidado viaja por pega, con lo que además junta hartas millas. Estas son aprovechadas para irse de “luna de miel” a lugares  como Nueva York, Europa y a veces el Caribe (a hoteles pitucos obvio). Más seguido pueden ir a Buenos Aires (no últimamente, como bien saben los cuicos consolidados, por el desastre en el que está metido ese país) o tal vez a Lima a una “escapadita culinaria”. Con los niños también viajan a veces. Típicamente los cuicos consolidados llevan a los niños a Disney, pero fuera de temporada, idealmente abril ó mayo (cuando no hace tanto calor), nada de esa rasquería de ir para las vacaciones de invierno con toda la masa de gente.

También le gusta ocupar sus lucas en buenos autos, pero que a la vez tiren pinta: un Audi (A3 los más jóvenes, después evolucionan al A4 u otro), un Volvo c30, ahora último los nuevos Opel (los alemanes que valen muchos “palos”, no confundir con los antiguos Opel por favor!), un Mercedes clase A, BMW serie 1…para poder pasar tipo 9:30 por la Costanera Norte a 160 km/hr, con lo cual demuestran que tienen lucas, que son importantes (porque pueden llegar más tarde a la pega), y que son bacanes porque andan rápido.

El cuico consolidado es informado. Lee El Mercurio, el Diario Financiero, la Estrategia. Le encanta la Que Pasa y la Capital. Se va en la mañana escuchando la Duna o la Zero. Usa twitter sólo para informarse, porque es muy ocupado y no entiende cómo hay gente que tiene tiempo para estar en twitter todo el día (para qué decir facebook!). 
Gracias a sus fuentes de información, el cuico consolidado es capaz de opinar de todo. De la Reforma Tributaria, del proyecto Andina 244, de kitesurf o del programa Cosmos de NatGeo. Del tema que le pongan por delante va a tener algo que decir (aunque no sepa, lo va a inventar). El cuico consolidado jamás se va a mostrar débil o vulnerable. Él lo sabe todo, lo conoce todo, lo ha escuchado todo. El cuico consolidado SIEMPRE va a tener la razón. SIEMPRE.

Sus referentes (y gurúes) son Steve Jobs, Wenceslao Casares (Patagon), Yvon Chouinard (Patagonia), Mark Zuckerberg, todos hombres exitosos y “forrados” (obvio), de los cuales se han leído sus libros, ido a sus charlas y memorizado sus frases, que citan cada vez que pueden, ojalá en inglés. Porque al cuico consolidado por Dios que le gusta meter palabras o frases en inglés en sus conversaciones, especialmente en las reuniones. Usa mucho “slide”, “charts”, “benchmark”, “pool” de productos, “reason why”, “leverage”, “backup”…y como les encanta el mundo financiero, hablan del “portfolio de acciones”. Porqué portfolio y no portafolio, es un misterio. Algunos justifican el uso de estas palabras diciendo “es que no sé si tiene traducción exacta al español”.

Al cuico consolidado le gusta ser deportista (de fin de semana normalmente). Como en todo en su vida, no escatima en gastos. Si juega fútbol, se va a comprar los mejores zapatos de fútbol. Si juega golf (un deporte muy deseable para el cuico consolidado, porque además aprovecha de hacer “redes de contacto”), obvio que va a tener los mejores palos. Si su interés es la bicicleta, va a tener una Cannondale Scalpel, Giant Trance, ojalá Rocky Mounain Slayer (de carbono para que sean más livianas), y va a compartir sus logros en las redes sociales vía Strava. Si trota, también va a bajar cuanta aplicación exista para medir cada movimiento que haga, obviamente con las zapatillas más livianas y súper air del mercado. Lo más probable es que muchos de sus accesorios y equipamiento lo encargue a Estados Unidos. Juega golf en Las Lomas o la Hacienda (de Chicureo), va a andar en bicicleta a “El Durazno” (bike park en La Dehesa), trota por las calles del sector de Los Trapenses, el Bicentenario, o el parque que va por el borde de Escribá de Balaguer.

El cuico consolidado, contrario a lo que se pueda pensar, es buen papá. De hecho generalmente es él quien se hace cargo de los niños los sábados en las mañanas, y los lleva a andar en bicicleta, o a los partidos de fútbol del colegio. Como el cuico consolidado es muy competitivo, se le va una parte de la vida en los partidos de fútbol de los hijos (aunque estén en Kinder).  Ir a un campeonato o incluso a una pichanga infantil con cuicos consolidados de público, es peor que estar en La Bolsa…o de hecho es bastante parecido: hombres enajenados gritándole a sus hijos: “Corre Clemente, quítasela, quítasela, no, ¡¡por ahí no hombre, ábrete, márcalo!! (hombre = niño de 5 años)”. “Foul! No lo cobró!!”. Nada más motivante para un cuico consolidado que tener un hijo deportista y poder contarle a sus amigos lo aperrado del "cabro chico" (ojalá poder contarles que se sacó "la cresta" y tuvieron que hacerle 10 puntos).

En el fondo el cuico consolidado quiere destacar en todo, quiere tener siempre la última palabra. Básicamente quiere ser PERFECTO. Y muchas veces pareciera que de verdad creen serlo. O sino vayan a pasear un día a la hora de almuerzo a El Golf y escuchen las conversaciones. Nada negativo de sí mismo saldrá jamás de la boca de un cuico consolidado y estarán siempre “aconsejando” y diciéndole al resto lo que tienen que hacer (para ser como ellos, obvio).


PD: Me costó mucho encontrar un adjetivo para describir este perfil, elegí “consolidado” por el hecho de que tiene todo tan claro en su vida y tan “consolidado”, pero puede haber otros adjetivos que igualmente sirvan para definirlos 

jueves, 8 de mayo de 2014

Las viejas cuicas

Las viejas cuicas son las cuicas mayores de 55 años. Las viejas cuicas son de alguna manera las causantes de los traumas y eufemismos que usa el cuiquerío hoy en día. Porque las viejas cuicas, para estos tiempos, pueden ser muy detestables.

Las viejas cuicas no se conforman con preguntar el colegio como todo el resto del cuiquerío, sino que NECESITAN saber el 2° apellido de cualquier persona (mortificando a sus hijos/as adolescentes que con suerte saben el nombre de su pinche). El mayor alivio para sus hijos es escuchar a su mamá decir que su amigo(a)/pololo(a) es “dije”. Es el equivalente al “dedo hacia arriba” del emperador Romano cuando decidía salvarle el pellejo a un gladiador.

Las viejas cuicas son las que tiran sus 4x4 encima del resto. Son las que se estacionan sin ningún remordimiento de conciencia en los estacionamientos de gente con discapacidad (si digo lisiados me linchan) o embarazadas, y se ponen en las colas preferenciales en el supermercado. Si uno tiene la mala idea de enfrentarlas (generalmente una embarazada furiosa es la única que se atreve), te dicen “ay es que no me di cuenta”, o las más desfachatadas: “ay es que no había nadie, total llevo 2 cosas/total voy 2 minutos”.

Las viejas cuicas no tienen problemas para rotear ni para mirar en menos. A las nanas les dicen empleada (aunque no sean cuico agrónomo) o incluso “maid” (la máxima siutiquería en estos tiempos). No las tratan mal, de hecho les da muy buenos regalos, pero sí les exigen mucho (tipo cuico agrónomo con sus inquilinos). Sólo las nanas de las viejas cuicas se acuestan después de las 10 pm, o incluso más tarde si la vieja cuica tiene gente invitada (perdón, convidada) a comer. Así y todo, las nanas de las viejas cuicas son mucho más leales y duraderas que las nanas de las no-viejas cuicas (lo que genera una envidia profunda en las no-viejas, que tratan a las nanas con guantes de seda y así y todo se les van a cada rato).

A las viejas cuicas les importa DEMASIADO el qué dirán (recordar el caso de las guaguas dadas ilegalmente en adopción, que salió a la luz recientemente). Eso determina gran parte de su actuar. Todo tiene que estar muy bien pensado para no estar en “boca de todo el mundo” (todo el mundo = otras viejas cuicas).
Por ejemplo, a la vieja cuica le encanta contar cosas “buenas” de su familia. Por cosas buenas me refiero a un yerno o nuera cuico, a algún conocido cuico, lo que sea con tal de que el resto sienta envidia de lo bien contactada que es ella y de lo fantástica y cuica que es su familia. “La Ignacita está pololoeando con Pelayo Parot (nombre inventado, por favor no se me ofenda ningún Pelayo ni ningún Parot), de los Parot de Talca, un amor el chiquillo”….aunque el chiquillo en cuestión sea el más gorrero y reventado de todos. “Francisquito trabaja en el Security (empresa cuica por excelencia), súper bien, su jefe es Alfredo Errázuriz (nombre inventado), el de los Errázuriz de Panquehue”. Y así, goza contando todos los logros “cuicos” de su familia.
Por la misma razón de que les importa mucho el que dirán, a las viejas cuicas – en su fuero interno – les encanta que alguna de sus amigas caiga en “desgracia”, especialmente cuando uno de los hijos de la amiga deja esperando guagua a la polola, o peor (mejor) aún, es la hija de la amiga la que se embaraza. A la amiga le va a decir “pasa hasta en las mejores familias”, pero en el fondo de su corazón está chocha que haya sido su amiga y no ella la de este “drama”. En general, a la vieja cuica le mata cualquier tipo de copucha, pelambre, o cuento truculento. De la que se separó, de la que pilló al marido con otra, de la que tiene un hijo drogadicto. Mientras más terrible el cuento, mejor. Porque la vieja cuica en el fondo es muy insegura y le da terror que alguien la pele, o (horror!) que alguien piense que ella no es tan cuica.

La vieja cuica siempre está de punta en blanco. Va a la peluquería una vez a la semana, se hace las manos también una vez a la semana. Tiene su peluquera “amiga”, tiene su tienda “amiga”. La vieja cuica no es muy innovadora, ella tiene su “gente” de hace muchos años, y le encanta destacar eso (no vaya alguien a creer que es una advenediza). “ La Pelu me hace las manos hace aaaños”.
Las viejas cuicas generalmente son bien regias, ya sea por sus constantes idas al gimnasio (con personal trainer, obvio) o alguna que otra recauchada, pero muy discreta y que “casi no se nota”. Esas recauchadas no las confiesan ni a su mejor amiga, porque operarse está asociado a la farándula y gente “última” (de ordinaria). Pero obviamente el resto se da cuenta y tiene tema para el siguiente cafecito: “¿la Verónica (típico nombre de vieja cuica) se operó la nariz, ¿te diste cuenta? Ella dice que no, ¡pero quién no se va a dar cuenta si antes tenía nariz de tucán!”.

No son muchas las viejas cuicas que trabajan remuneradamente (aclaro esto para que no salte alguien a decirme que ser dueña de casa también es un trabajo), lo que no quita que tenga todo un cuento armado: hace voluntariados en el colegio de sus hijos (normalmente el menor que le va quedando en el colegio) o en alguna obra social, toma cursos de religión, de cerámica o de pintura, hace gimnasia (típicamente pilates o con el personal trainer ya mencionado). Le encanta ir a misa, no sólo el domingo, sino también en la semana. Las misas de día de semana (sobre todo las de mediodía) son un concentrado de vieja cuica (y una oportunidad invaluable para ser “vista” por otras viejas cuicas).

La vieja cuica es bien viajada. Tierra Santa es un clásico destino de vieja cuica, y también Europa, pero la Europa menos trillada (van a Turquía, al Báltico, cosas así). Viaja harto con su marido (al que le dice “el gordo” o bien su nombre completo cuando es compuesto, como Carlos Alberto, Juan Enrique, José Pedro), pero también hace viajes con sus amigas o hijas mujeres, típicamente a Miami donde van de shopping (pero no como el rasquerío, ellas conocen los mejores hoteles y lugares para comprar).

El momento de máxima realización de una vieja cuica es el día del matrimonio de uno de sus hijos, donde puede demostrarle a todos sus conocidos su buen gusto, su buena situación económica y sobre todo, sus buenos contactos. Es como reunir a todo su mundo en un solo lugar, donde para mejor, ella es la protagonista. Nada más extasiante para la vieja cuica que pasearse por todas las mesas, y poder contarle a todo el mundo quién es el banquetero (ojalá Margozzini y Bagnara, o Russo, o la Amelita Correa), quién le hizo el vestido a la hija (la Cata Musalem por ejemplo), y sobre todo, poder ir comentando de mesa en mesa sobre la gente de las otras mesas (“qué horrible el vestido de la Pity!” o “qué regia se ve la Coty, seguro se operó”). El día siguiente es seguramente el mejor día de la vida de una vieja cuica, cuando el teléfono no para de sonar y recibir mensajes agradeciendo el matrimonio y de lo bueno e increíble que salió todo…y de lo regia que se veía ella (la vieja cuica, se entiende). Es muy probable que la vieja cuica le diga a su “gordo”, “el matrimonio fue todo un éxito, todos me han comentado que hace tiempo no iban a un matrimonio tan bueno”.  Y tendrá tema para un buen tiempo…hasta que venga el matrimonio de otro hijo/a de vieja cuica y ahí será implacable y criticará todo lo que pueda.


Después del matrimonio del hijo o hija, vienen los nietos (a veces vienen antes del matrimonio, lo que ya comenté más arriba). Cuando la vieja cuica es abuela, se le genera un conflicto interno. Por un lado nuevamente puede ser la protagonista entre sus amigas, pero por otro, significa pasar a una categoría de “vieja” que no está dispuesta a aceptar. Ella todavía se siente joven (y se ve), todavía se siente 100% responsable de sus hijos (aunque tengan más de 30), y con mucho esfuerzo ha tenido que aceptar nueras y yernos, entonces ¡cómo es esto de ser abuela! La “vieja cuica abuela” será tema de otro post, porque da para mucho más (se acepta todo tipo de sugerencias, especialmente de nueras vengativas je je).

PD: El uso de la palabra "embarazo" y derivados se hizo sólo con un fin literario, porque en el cuiquerío se dice más bien "esperando guagua" y derivados. La palabra embarazo se usa en casos muy particulares y cuidadosos.



Clases de cerámica donde podrían ir las viejas cuicas