Cuicoterapia

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lunes, 17 de noviembre de 2014

Mamás Cuicas (parte IV): Cuica Naif



(Este es mi último post pre-libro. El libro viene con hartos perfiles nuevos y los perfiles ya publicados acá están actualizado y profundizados, más toda una primera parte introductoria de temas generales de cuicos, no se lo pierda! desde diciembre a la venta)

La cuica naif es esa cuica que vive en un mundo paralelo. Es «pariente» de la cuica clueless, en el sentido de que no está muy alerta a lo que pasa, pero la cuica naif tiene esa cosa ingenua, casi infantil. Es muy dulce, muy amorosa y muy preocupada.

La cuica naif no cree en la maldad de la gente, y si llega a creer, sufre por ello. Ella de verdad ruega por la «paz del mundo», igual que las candidatas a Miss Universo. La cuica naif no se entera mucho de lo que pasa en el planeta; sabe que hay unas guerras por aquí y por allá y que algo pasa con la economía, pero en general no tiene mucha opinión sobre la contingencia. De hecho, lo que sabe es lo que sabe su marido. La cuica naif admira a su marido por sobre todas las cosas. No es que sea una geisha (puede serlo, pero no necesariamente), pero para ella su marido es la persona más inteligente y seca de la tierra. Ella confía ciegamente en las decisiones y opiniones de su marido.

Es probable que la cuica naif no trabaje, entonces su marido es su contacto con el mundo exterior. Por supuesto, está muy dedicada a los niños, pero no en un estilo tan «mateo» como el de las besis. Sí se preocupa de ellos, siempre, pero más que todo le gusta «estar» con ellos, compartir actividades con ellos (pintar, cocinar, jugar con plasticina), tenerlos bien vestidos, darles la comida, bañarlos, contarles cuentos, todo lo que digan los libros de autoayuda para padres. Porque la cuica naif «compra» todo lo que lee y escucha. Si sale un artículo que dice que las vacunas son malas, se espanta, lo comparte en Facebook y probablemente llame al pediatra para preguntarle si es verdad; es común verla pregonando sobre los «estudios» que ha leído sobre tal o cual enseñanza, enfermedad o cualquier tipo de información relacionada con la familia. Se toma muy en serio su rol de mamá y señora y trata de cumplirlo a cabalidad: hay que dejar tiempo para estar con el marido, los niños tienen que tener una rutina, etc.

Obviamente, la cuica naif les restringe a sus hijos las cosas «ricas», solo las pueden comer el fin de semana o cuando la ocasión lo amerite. Tiene un sofisticado sistema de recompensas y castigos, seguramente en algún mural donde pone estrellitas para que sus hijos se motiven a portarse bien. Si se portan mal, los manda un tiempo afuera y, como dicta la «psicología», después conversa con el hijo (aunque tenga dos años) sobre cómo sus actos acarrean consecuencias y le transmite que no es que ella no lo quiera, sino que lo adora y quiere que entienda. Ella trata de ser consecuente, no importa cuán cansada o aburrida esté, ella no transa los horarios, las rutinas ni los sistemas de aprendizaje. Y cuando se junta con sus amigas, el tema de conversación es todo lo que hace y no hace para luego repetir (como loro) lo que ha leído en los artículos, asumiendo que es la verdad absoluta y que no existe otra forma de criar a los hijos o relacionarse con el marido.

Ahora bien, no es que esto sea malo en sí, el problema es que en la vida real las cosas no funcionan a la perfección. Y de repente un hijo sale más mañoso o más rebelde; quizás le pega a otros niñitos en el colegio. Y ahí es cuando la cuica naif entra en colapso, porque no logra entender cómo, si ha cumplido al pie de la letra todas las «instrucciones» para ser mamá, su hijo «falla». Por supuesto, en ese momento recurrirá a otro tanto de literatura o se cansará de buscar en Google dónde está el problema o cómo se puede solucionar. Es muy probable que pida entrevista con la profesora una y otra vez o que lleve a su hijo a una psicóloga, lo que sea con tal de salir de este impasse. El marido, que generalmente es muy paciente, la escucha, la apoya, la acompaña a las entrevistas y hasta capaz que lea los artículos que le manda su señora.

Es altamente probable que la cuica naif salga con su marido una vez a la semana, los dos solos, tal como se recomienda, y probablemente se manden unas escapaditas de fin de semana, pero porque eso es lo que hay que hacer para mantener vivo el matrimonio. Seguramente, no es muy esquiva con el marido a la hora de la «intimidad» y mantiene una «rutina» en cuanto a la frecuencia sexual, porque ella entiende que eso le hace bien a la pareja y que ayuda a mejorar la relación y a mantenerse cercanos.

La cuica naif es seca para las manualidades: pintura, escultura, cuadros, cocina, cerámica, macramé, bordado, tejido, patchwork, decoupage, etc. Esto la relaja y la saca de este mundo tan «exigente» que se ha creado. A veces «emprende» y vende sus creaciones entre sus amigas y conocidos.

Por supuesto, dedica mucho tiempo y esfuerzo a su casa, a que todo esté en su lugar y la decoración sea perfecta; es «busquilla», por lo que siempre tiene buenos datos de maestros o de géneros baratos. Al igual que la cuica empoderada, es fanática de Pinterest, de donde saca miles de ideas de decoración o de actividades para los niños. Es muy preocupada de que su casa esté linda y está pendiente de cada detalle cuando viene gente a un cumpleaños o una comida. Es probable que ella misma cocine, que compre flores para poner por toda la casa y que la mesa tenga alguna cosa «chora», como los nombres de los comensales escritos a mano en una tarjeta. Ir a la casa de una cuica naif es comida rica y buena atención asegurada. Eso sí, puede ser un poco deprimente para los que no son tan afanados en lo doméstico, porque todo está perfectamente en su lugar, cada pieza decorada de mejor forma que la otra. La cuica naif es algo así como una Martha Stewart en versión naif (valga la redundancia).

lunes, 26 de mayo de 2014

Mamás Cuicas (parte II): La Cuica Besi

Nota: El término “besi” lo saqué de esta columna de Josefina Licitra (fui autorizada por ella a usarlo): http://diario.elmercurio.com/detalle/index.asp?id={57e73435-6c1c-4f8f-a0e4-0c1ba5345021} )

PD: si les dio lata leer el artículo, "besi" es una derivación melosa de "beso". Josefina Licitra es argentina y les puso así a las mamás que se describen acá, porque son tan dulzonas que en vez de despedirse con "chau besos", ponen "chau, besis".

La cuica besi es lo contrario de la cuica empoderada en muchos aspectos. La cuica besi sí es culposa, sí necesita estar todo el día pendiente de los niños y de su casa.

La cuica besi usa mucho facebook, donde publica fotos de sus niños, de los logros de éstos, o de los paseos familiares que hacen, porque a la cuica besi le mata su familia, es lo que más le importa (sí, a todas nos importa más que nada, pero para ellas es más todavía!).

A la cuica besi le encanta ir al colegio de sus niños. Se la ve en el colegio a las horas más curiosas, siempre tiene algo que conversar con la miss o con la coordinadora o el director. Sabe el nombre de todo el mundo en el colegio, del portero, la auxiliar, la secretaria, la señora del kiosko o la de la biblioteca. A pesar de eso, la cuica besi se queja mucho del colegio, de que la miss es muy estricta, de la cantidad de tareas que mandan, de que cómo los hacen estudiar tanto tan chicos. El colegio es su lugar y su tema de conversación favorito.

La cuica besi va todos los días a buscar a los niños. Por supuesto llega (al menos) media hora antes, “hace puerta” (como también dijo Josefina Licitra en su artículo) y conversa con otras cuicas besi que llegan tan temprano como ella.  

La cuica besi compra “flash cards” (unos tarjetones de palabras en inglés) para ayudar a estudiar a los niños, tiene todos los libros de Kumon para que aprendan a leer, sumar o lo que se necesite. La cuica besi tiene un sector especial en su casa dedicado al estudio, probablemente con un mural donde esté el horario de cada hijo, las circulares, tal vez hasta un cuadro de reforzamiento para cuando sus hijos logran ciertas cosas. Evidentemente se sienta todos los días a estudiar con sus hijos (hasta los 10 años al menos!), tengan o no tengan prueba o tarea. Es tanto su involucramiento con el colegio, que cuando uno de sus hijos tiene prueba o tarea, ella dice “tenemos prueba de historia” (como que ella también la tuviera). Revisa con detalle las pruebas de los hijos. Si llega a encontrar un error, seguro le va a mandar una comunicación a la miss para reclamarle…o probablemente vaya al día siguiente a hablar con ella.

La cuica besi ama los whatsapp de los cursos, porque ahí puede preguntar todo lo que necesite. Si al hijo se le quedó la agenda (cosa que puede generar gran angustia en una cuica besi), rápidamente pregunta por whatsapp si hay algo para el día siguiente (algo nuevo que no haya salido el día antes). Si no entiende una tarea, rápidamente pide aclaración por whatsapp, no vaya a ser que la hubiera entendido mal (lo que sería gravísimo!). Si alguien manda alguna cadena o la cosa más insólita, la cuica besi le va a dar las gracias (de hecho es muy probable que sea ella misma la que mande ese tipo de cosas a los whatsapp de los cursos, generando la tirria de la cuica empoderada).

La cuica besi es muy buena para el voluntariado, ella se ofrece para recolectar ropa en las catástrofes, va a misiones familiares, seguramente es delegada de más de un curso. La kermesse del colegio es el gran momento de la cuica besi, probablemente la cuica besi va a hacer turno en todos los stands de sus hijos (y seguramente reemplace a una cuica empoderada que no haya logrado ir a último minuto).

A la cuica besi le cuesta mucho más que a la cuica empoderada llevar a su marido a reuniones, charlas o comidas del colegio, porque el marido tenía que viajar, o tenía fútbol o tal vez estaba “enfermo” (quien sabe de qué).

La cuica besi va harto al mall y al supermercado, no hace compras del mes, sino que va 1 vez a la semana o más. El Portal o al Shopping (de La Dehesa) son un “must” de la cuica besi, especialmente los días de semana en la mañana: hay cuicas besis en el supermercado, cuicas besi vitrineando, cuicas besi tomando cafecito en el Mokka o el Emporio (La Rosa) o el Starbucks (con otras cuicas besi, obvio).

La cuica besi goza organizando eventos familiares, ya sea cumpleaños, bautizos, primeras comuniones o lo que sea. Seguramente va a hacer ella misma unas tarjetas de invitación geniales, o va a comprar una torta preciosa con monos, o va a estar días preparando la decoración. Porque la cuica besi es esmerada y es en general muy buena para las manualidades. Por eso siempre los trabajos de los hijos de las cuicas besis son los más lindos, los más perfectos, los más envidiables.


La cuica besi y la cuica empoderada se admiran (y envidian) mutuamente: a la cuica besi le encantaría tener una vida un poco más glamorosa como la de la cuica empoderada, y a la cuica empoderada le encantaría tener más tiempo para poder por último ir al supermercado en más de 24 minutos (que es el tiempo que le queda entre todo lo que tiene que hacer). Eso es lo que admiran secretamente, pero en la práctica, es muy clásico escuchar a una cuica empoderada diciéndole a una besi (que cuenta orgullosamente de sus flash cards) “ah no, yo encuentro que son demasiado chicos para estudiar tanto, yo los dejo que jueguen no más si están cansados”. O la cuica besi le va a decir a la empoderada “pero cómo, ¿no sabías que hoy día era el día del amigo y había que mandar disfrazados a los niños?”. La cuica besi y la cuica empoderada tienen como una "pugna tácita", porque cada una quiere demostrarle a la otra que SU sistema de vida es mejor, y entre las de su especie puede ser que se burlen o pelen a las del otro "bando". Al final igual se toleran, porque finalmente igual son todas cuicas, y para una cuica besi es mejor una cuica empoderada que una no-cuica de cualquier tipo. Lo mismo para la cuica empoderada!


Mamás Cuicas (parte I): La Cuica Empoderada


La cuica empoderada es, en muchos casos, la contraparte del cuico consolidado. No siempre, ojo, pero hay una cierta correlación positiva entre estos 2 perfiles.

La cuica empoderada es la que manda, la que tiene el control de su vida, la cuica con actitud, la cuica segura. La cuica empoderada probablemente trabaje medio día, o al menos negoció algún beneficio en su empresa. Porque la cuica empoderada negocia. Con su jefe, con su marido, y sobre todo con su nana. La cuica empoderada es seca para negociar con la nana, de alguna manera consigue que la nana trabaje los sábados (cosa que el resto de la gente tiene muchos problemas para conseguir), consigue que la nana le dure infinito y consigue que la nana le obedezca con buena cara (cosa que también el resto de la gente tiene muchos problemas para conseguir).

La cuica empoderada es tecnológica, usa su Smartphone para todo: como agenda, para revisar las redes sociales, para whatsappear, para mandar mails, jugar Preguntados o Candy Crush, etc. Toda su vida la controla a través del teléfono. Aprovecha los trayectos en auto para llamar a sus amigas, o para pedir hora a la peluquería, o llamar al gásfiter. Como le gusta maximizar su tiempo, internet es un gran aliado para la cuica empoderada: le gusta vitrinear (y comprar) por internet. Amazon es su página favorita, y ahí pide cosas que manda al hotel donde se va a quedar su marido, alguna amiga o cualquier persona que viaje (porque la cuica empoderada no tiene problemas para pedir favores). Incluso las compras del supermercado las hace por internet. Le agota tener que ir 2 horas al supermercado, qué pérdida de tiempo más grande!

Tiene muy organizada su casa, en los refrigeradores de las cuicas empoderadas seguramente va a haber un menú (de la semana o del mes), instrucciones para la nana, horarios de los niños, teléfonos de emergencia, medidas y horarios de remedios….todo lo que pueda ser necesario en la casa, va a estar debidamente anotado (capaz hasta en una planilla Excel).

La cuica empoderada hace turnos en el colegio, porque como la cuica empoderada es práctica, y considera demasiado esclavizante ir todos los días a buscar niños al colegio. Prefiere mandarse la lata de repartir niños por toda la comuna, pero una vez a la semana.

A la cuica empoderada no le gustan los whatsapp de cursos, de hecho ni los lee porque qué agote leer tanto whatsapp. Si hay que confirmar algo, lo hace, pero no va a andar perdiendo tiempo leyendo cada whatsapp que llega preguntando por la tarea o por el trabajo.

La cuica empoderada no tiene interés de estresar a sus niños con las tareas y estudios. Hace tareas y estudia con ellos, pero jamás los va a sentar todas las tardes a repasar o comprarle libros especiales. Si al niñito/a le cuesta estudiar, se va a sentar más rato con él, aunque seguramente va a pedir ayuda externa, no por flojera, sino porque insisto, la cuica empoderada es práctica, y si hay algún problema, ella va a buscar la solución, no se va a desgastar amargándose ni sufriendo demás.

La cuica empoderada participa de las reuniones y eventos del colegio – porque quiere estar bien informada – y siempre va a estar con el marido. Es posible que mande sólo al marido si ella tiene una comida o está de viaje (y él va a ir). La premisa de la cuica empoderada es que el hijo/a es de los 2 por igual, asique no tiene porqué ir ella sola a las cosas del colegio.

Los hijos de la cuica empoderada se acuestan solos, temprano, y jamás se pasan a la cama de sus papás en la noche. Si llegan a pasarse, la cuica empoderada los manda fletados de vuelta (o capaz el marido se levante a devolverlos). Nada de mal criarlos. Obviamente la cuica empoderada va a usar el “Duérmete Niño” si la guagua no logra dormirse, y en su fuero interno le cuesta entender que haya gente que sufra a la hora de acostar a los niños, siendo que es tan fácil tenerlos ordenados!

La cuica empoderada tiene una relación bien de igual a igual con el marido, aunque él sea el que pone la mayor cantidad de “lucas”, ella le deja bien en claro que ella trabaja medio día porque para eso se hace cargo de los niños, nana, supermercado, doctores, etc. Toman las decisiones en conjunto, del lugar para vivir, del colegio, del veraneo, etc.

Es muy probable que la cuica empoderada mande al marido a “entretener” a los niños los sábados o domingos en la mañana, mientras ella duerme o va a la peluquería o simplemente descansa. La cuica empoderada tiene muy claro que necesita tiempo para ella, para hacerse las manos, para teñirse el pelo, para juntarse con las amigas. La cuica empoderada no es culposa, ella tiene claro que tiene que tener tiempo para sí misma para poder estar bien con su marido, con sus hijos, etc. No por salir un rato sin los niños los va a dejar traumados!

La cuica empoderada se cultiva: hace ejercicio, come sano, se cuida el pelo, se compra cremas “ricas” (que es un eufemismo de “caras”), “invierte” en si misma,  como a ella le gusta decir. Sus manos están siempre bien hechas, su ropa es de muy buen gusto, y siempre sabe lo que está de moda y lo combina muy bien. Le encanta ir a bazares, donde encuentra ropas entretenidas y originales.

A la cuica empoderada también le gusta la decoración y su casa seguramente va a estar siempre muy bien “puesta”. Saca ideas de pinterest, va a la MasDeco Market, al Bazar Ed, a la Casa Mater. A la cuica empoderada le encanta tener buenos datos de mueblistas, cortineros, etc., encontrar cosas “choras”, y por supuesto contarle a sus amigas que le costó “botado de barato”. Porque como buenas cuicas, jamás van a decir que algo les costó carísimo (aunque haya sido), porque eso es de mal gusto.

A la cuica empoderada le gusta viajar, con su marido obviamente, pero también a veces va con su mamá, con sus hermanas o con amigas. Insisto, la cuica empoderada tiene claro lo que quiere y lo que merece, no anda culpándose ni preocupándose de tonteras como el hecho que el marido tendrá que hacerse cargo de los niños mientras ella no está. “Bueno yo también me saco la cresta trabajando, asique que le toque a él alguna vez”, puede decir la cuica empoderada si alguien le cuestiona su “libertad”.

La cuica empoderada es muy buena anfitriona, aunque normalmente es el marido el que más atiende a los invitados. “Gordo, tráete otro vino”, dice ella, pero de todas maneras se preocupa de tener todo impecable. Pero como es práctica, las lasañas de La Punta o de Fortunata o las cosas de Tiento son lo mejor que le puede haber pasado en la vida. Nada de andar cocinando ni preocupándose, todos quedan felices de lo rico que está todo, y nada de complicaciones.


La cuica empoderada no tiene miedo. Si a ella algo le parece mal, lo va a decir. La cuica empoderada tiene opinión, y si algún tema le da lata lo va a decir “ay no en ese tema no me meto, me carga la política”. Jamás va a decir que no sabe de algo, es mejor parecer molesta con el tema antes de confesar ignorancia. La cuica empoderada sabe perfectamente sus fortalezas y debilidades, pero no tiene interés en que el resto conozca sus debilidades. La cuica empoderada se sabe vender, y no se deja intimidar por nada, ni por nadie (salvo tal vez por la cuica besi y sus cumpleaños perfectos!).