Las viejas cuicas son las cuicas
mayores de 55 años. Las viejas cuicas son de alguna manera las causantes de los
traumas y eufemismos que usa el cuiquerío hoy en día. Porque las viejas cuicas,
para estos tiempos, pueden ser muy detestables.
Las viejas cuicas no se conforman
con preguntar el colegio como todo el resto del cuiquerío, sino que NECESITAN
saber el 2° apellido de cualquier persona (mortificando a sus hijos/as
adolescentes que con suerte saben el nombre de su pinche). El mayor alivio para
sus hijos es escuchar a su mamá decir que su amigo(a)/pololo(a) es “dije”.
Es el equivalente al “dedo hacia arriba” del emperador Romano cuando decidía salvarle
el pellejo a un gladiador.
Las viejas cuicas son las que
tiran sus 4x4 encima del resto. Son las que se estacionan sin ningún
remordimiento de conciencia en los estacionamientos de gente con discapacidad
(si digo lisiados me linchan) o embarazadas, y se ponen en las colas preferenciales
en el supermercado. Si uno tiene la mala idea de enfrentarlas (generalmente una
embarazada furiosa es la única que se atreve), te dicen “ay es que no me di
cuenta”, o las más desfachatadas: “ay es que no había nadie, total llevo 2
cosas/total voy 2 minutos”.
Las viejas cuicas no tienen
problemas para rotear ni para mirar en menos. A las nanas les dicen empleada
(aunque no sean cuico agrónomo) o incluso “maid” (la máxima siutiquería en
estos tiempos). No las tratan mal, de hecho les da muy buenos regalos, pero sí
les exigen mucho (tipo cuico agrónomo con sus inquilinos). Sólo las nanas de
las viejas cuicas se acuestan después de las 10 pm, o incluso más tarde si la
vieja cuica tiene gente invitada (perdón, convidada) a comer. Así y todo, las
nanas de las viejas cuicas son mucho más leales y duraderas que las nanas de
las no-viejas cuicas (lo que genera una envidia profunda en las no-viejas, que
tratan a las nanas con guantes de seda y así y todo se les van a cada rato).
A las viejas cuicas les importa
DEMASIADO el qué dirán (recordar el caso de las guaguas dadas ilegalmente en
adopción, que salió a la luz recientemente). Eso determina gran parte de su
actuar. Todo tiene que estar muy bien pensado para no estar en “boca de todo el
mundo” (todo el mundo = otras viejas cuicas).
Por ejemplo, a la vieja cuica le
encanta contar cosas “buenas” de su familia. Por cosas buenas me refiero a un
yerno o nuera cuico, a algún conocido cuico, lo que sea con tal de que el resto
sienta envidia de lo bien contactada que es ella y de lo fantástica y cuica que
es su familia. “La Ignacita está pololoeando con Pelayo Parot (nombre
inventado, por favor no se me ofenda ningún Pelayo ni ningún Parot), de los
Parot de Talca, un amor el chiquillo”….aunque el chiquillo en cuestión sea el
más gorrero y reventado de todos. “Francisquito trabaja en el Security (empresa
cuica por excelencia), súper bien, su jefe es Alfredo Errázuriz (nombre
inventado), el de los Errázuriz de Panquehue”. Y así, goza contando todos los
logros “cuicos” de su familia.
Por la misma razón de que les
importa mucho el que dirán, a las viejas cuicas – en su fuero interno – les
encanta que alguna de sus amigas caiga en “desgracia”, especialmente cuando uno
de los hijos de la amiga deja esperando guagua a la polola, o peor (mejor) aún,
es la hija de la amiga la que se embaraza. A la amiga le va a decir “pasa hasta
en las mejores familias”, pero en el fondo de su corazón está chocha que haya
sido su amiga y no ella la de este “drama”. En general, a la vieja cuica le
mata cualquier tipo de copucha, pelambre, o cuento truculento. De la que se
separó, de la que pilló al marido con otra, de la que tiene un hijo drogadicto.
Mientras más terrible el cuento, mejor. Porque la vieja cuica en el fondo es
muy insegura y le da terror que alguien la pele, o (horror!) que alguien piense
que ella no es tan cuica.
La vieja cuica siempre está de
punta en blanco. Va a la peluquería una vez a la semana, se hace las manos
también una vez a la semana. Tiene su peluquera “amiga”, tiene su tienda
“amiga”. La vieja cuica no es muy innovadora, ella tiene su “gente” de hace muchos
años, y le encanta destacar eso (no vaya alguien a creer que es una
advenediza). “ La Pelu me hace las manos hace aaaños”.
Las viejas cuicas generalmente
son bien regias, ya sea por sus constantes idas al gimnasio (con personal
trainer, obvio) o alguna que otra recauchada, pero muy discreta y que “casi no
se nota”. Esas recauchadas no las confiesan ni a su mejor amiga, porque operarse
está asociado a la farándula y gente “última” (de ordinaria). Pero obviamente
el resto se da cuenta y tiene tema para el siguiente cafecito: “¿la Verónica (típico
nombre de vieja cuica) se operó la nariz, ¿te diste cuenta? Ella dice que no, ¡pero
quién no se va a dar cuenta si antes tenía nariz de tucán!”.
No son muchas las viejas cuicas que trabajan remuneradamente (aclaro esto para que no salte alguien a decirme que ser dueña de casa también es un trabajo), lo que no quita que tenga todo un cuento armado: hace voluntariados en
el colegio de sus hijos (normalmente el menor que le va quedando en el colegio)
o en alguna obra social, toma cursos de religión, de cerámica o de pintura,
hace gimnasia (típicamente pilates o con el personal trainer ya mencionado). Le
encanta ir a misa, no sólo el domingo, sino también en la semana. Las misas de
día de semana (sobre todo las de mediodía) son un concentrado de vieja cuica (y
una oportunidad invaluable para ser “vista” por otras viejas cuicas).
La vieja cuica es bien viajada.
Tierra Santa es un clásico destino de vieja cuica, y también Europa, pero la
Europa menos trillada (van a Turquía, al Báltico, cosas así). Viaja harto con
su marido (al que le dice “el gordo” o bien su nombre completo cuando es
compuesto, como Carlos Alberto, Juan Enrique, José Pedro), pero también hace
viajes con sus amigas o hijas mujeres, típicamente a Miami donde van de
shopping (pero no como el rasquerío, ellas conocen los mejores hoteles y
lugares para comprar).
El momento de máxima realización
de una vieja cuica es el día del matrimonio de uno de sus hijos, donde puede
demostrarle a todos sus conocidos su buen gusto, su buena situación económica y
sobre todo, sus buenos contactos. Es como reunir a todo su mundo en un solo
lugar, donde para mejor, ella es la protagonista. Nada más extasiante para la
vieja cuica que pasearse por todas las mesas, y poder contarle a todo el mundo
quién es el banquetero (ojalá Margozzini y Bagnara, o Russo, o la Amelita
Correa), quién le hizo el vestido a la hija (la Cata Musalem por ejemplo), y
sobre todo, poder ir comentando de mesa en mesa sobre la gente de las otras
mesas (“qué horrible el vestido de la Pity!” o “qué regia se ve la Coty, seguro
se operó”). El día siguiente es seguramente el mejor día de la vida de una
vieja cuica, cuando el teléfono no para de sonar y recibir mensajes
agradeciendo el matrimonio y de lo bueno e increíble que salió todo…y de lo
regia que se veía ella (la vieja cuica, se entiende). Es muy probable que la
vieja cuica le diga a su “gordo”, “el matrimonio fue todo un éxito, todos me
han comentado que hace tiempo no iban a un matrimonio tan bueno”. Y tendrá tema para un buen tiempo…hasta que
venga el matrimonio de otro hijo/a de vieja cuica y ahí será implacable y
criticará todo lo que pueda.
Después del matrimonio del hijo o hija, vienen los nietos (a veces vienen antes del matrimonio, lo que ya comenté más arriba). Cuando la vieja cuica es abuela,
se le genera un conflicto interno. Por un lado nuevamente puede ser la
protagonista entre sus amigas, pero por otro, significa pasar a una categoría
de “vieja” que no está dispuesta a aceptar. Ella todavía se siente joven (y se
ve), todavía se siente 100% responsable de sus hijos (aunque tengan más de 30), y con mucho esfuerzo ha tenido que
aceptar nueras y yernos, entonces ¡cómo es esto de ser abuela! La “vieja cuica abuela”
será tema de otro post, porque da para mucho más (se acepta todo tipo de
sugerencias, especialmente de nueras vengativas je je).
PD: El uso de la palabra "embarazo" y derivados se hizo sólo con un fin literario, porque en el cuiquerío se dice más bien "esperando guagua" y derivados. La palabra embarazo se usa en casos muy particulares y cuidadosos.
Clases de cerámica donde podrían ir las viejas cuicas